+ Secretaria de Salud deberá generar programas que garanticen la educación sin maltrato a Médicos Residentes
Ciudad de México
08/04/2026
Con 51 votos a favor, el Congreso de la Ciudad de México aprobó el dictamen de la Comisión de Salud correspondiente a la iniciativa presentada por el diputado Paulo García, mediante la cual se modifica la Ley de Salud de la Ciudad de México, con el objetivo de fortalecer la protección de las y los médicos en formación frente a prácticas de maltrato, discriminación y violencia académica.
Ante diversos casos de violencia y maltrato hacia médicos residentes en los sistemas hospitalarios, el Dip. Paulo García de Morena avanzó en la agenda en defensa de los estudiantes de medicina. Hoy aprobada, la reforma establece acciones institucionales para promover entornos formativos dignos, priorizando el respeto a los derechos humanos y la salud mental del personal médico en etapa de especialización.
El diputado promovente, Paulo García, señaló que la aprobación representa un paso importante para transformar la cultura formativa dentro del sector salud: “Esta aprobación representa un avance en la lucha por dignificar las condiciones de las y los estudiantes de medicina. Creemos que se puede formar sin generar violencia y dejando atrás la cultura punitiva e individualista de la academia”.
A través de la adición de un artículo en la Ley de Salud se busca impulsar la capacitación ética y la promoción del respeto a los derechos humanos dentro de instituciones de salud públicas de la capital. De igual manera, se incorporan acciones para atender y proteger la salud mental de las y los profesionales de la salud en formación.
A través de los cambios, se establecen medidas para prevenir y erradicar prácticas de discriminación y maltrato hacia estudiantes de medicina y residentes. La Secretaría de Salud deberá fortalecer programas sociales de formación médica garantizando la protección de derechos de internos de pregrado, servicio social y residencias médicas.
Con esta aprobación, el Congreso capitalino busca contribuir a la construcción de espacios de formación médica libres de violencia, reconociendo que mejores condiciones para quienes se preparan en el sistema de salud se traducen en una mejor atención para la ciudadanía.

