La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó en su conferencia matutina que la baja en los precios del petróleo representa una noticia positiva para México. Señaló que el país se beneficia en este contexto y destacó que, en el actual escenario internacional, existe un interés común por alcanzar la paz en Irán, en Medio Oriente y en el mundo entero.

“Creo que el mundo entero reconoce estas dos semanas que se dieron ayer entre Irán y Estados Unidos”, expresó la mandataria.

La declaración llega un día después de uno de los momentos de mayor tensión geopolítica reciente. La noche del martes, con apenas hora y media antes de que venciera el ultimátum del presidente Donald Trump, Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de alto el fuego de dos semanas. El propio Trump había advertido horas antes, a través de su red social Truth Social, que “esta noche morirá toda una civilización” si Irán no cedía.

¿Por qué esto impacta a México?

La respuesta está en los mercados. El estrecho de Ormuz —la vía por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, según El País— estuvo bloqueado durante semanas por el conflicto, lo que disparó los precios del crudo a nivel global y encareció los energéticos.

Con el anuncio del alto el fuego, el barril de Brent cayó cerca del 15% y el WTI retrocedió casi 17%, para operar por debajo de los 100 dólares, de acuerdo con información de Reuters. Para México, país productor cuyos ingresos públicos dependen en parte del precio del crudo, la volatilidad de las últimas semanas representó una presión real sobre las finanzas del gobierno.

“Es algo bueno para el país también porque han bajado los precios del petróleo”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum al referirse al impacto de la tregua. La baja en los precios del petróleo tiene, además, una cara positiva para los consumidores: los energéticos se abaratan, desde la gasolina hasta el gas natural, lo que reduce presiones inflacionarias en un contexto económico ya de por sí complicado.

Un acuerdo frágil, pero bienvenido

El alto el fuego no garantiza la paz definitiva. De acuerdo con El País, durante los próximos 15 días las partes negociarán en Islamabad un acuerdo que “resuelva todas las disputas”, aunque persisten diferencias de fondo: Trump insiste en que no habrá enriquecimiento de uranio por parte de Irán, mientras que la versión en farsi del acuerdo sugiere lo contrario. Israel, por su parte, aclaró que el cese de hostilidades no incluye el Líbano.

Analistas de la industria petrolera advirtieron además que, aunque Ormuz reabra, tomará tiempo recuperar la confianza en esa ruta estratégica.

Sheinbaum lo resumió con sencillez desde Palacio Nacional: el mundo entero, dijo, está buscando que haya paz.

Fuente: EFE