En su conferencia matutina de este viernes en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que la inflación, reportada en 4.59 por ciento durante marzo por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), deriva principalmente del aumento del precio de productos como jitomate, limón y calabaza.
Ante este escenario, adelantó que el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, trabaja de manera coordinada con la Secretaría de Agricultura para incorporar estos productos al Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC). La estrategia contempla reducir el intermediarismo, permitiendo que productores vendan directamente a comercializadores, lo que podría traducirse en precios más accesibles para las familias, afirmó.
“Estamos trabajando para que no sigan aumentando y al contrario puedan disminuirse”, señaló, al tiempo que no descartó reunirse en las próximas semanas con productores y distribuidores para concretar acuerdos.
La mandataria también explicó que otros incrementos, como el de los boletos de avión, responden al alza en el precio de la turbosina, aunque subrayó que este impacto es menor para la mayoría de la población en comparación con los alimentos básicos.
Pese al contexto inflacionario, destacó una serie de indicadores económicos positivos. Entre ellos, el aumento de 9.3 por ciento en visitantes internacionales durante el primer bimestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, con lo que se alcanzaron 16.9 millones de turistas y se generaron ingresos récord para un inicio de año.
Asimismo, informó que la actividad industrial registró un ligero crecimiento en febrero, mientras que el tipo de cambio se ubicó en 17.26 pesos por dólar. A esto se suma el incremento de 2.4 por ciento en la venta de vehículos ligeros durante marzo en comparación anual.
En el ámbito internacional, México avanzó seis posiciones en un índice de confianza de inversión extranjera directa, colocándose apenas por debajo de Brasil, lo que, afirmó, refleja un entorno favorable para los inversionistas.
Estos datos, sostuvo, muestran que, aunque persisten retos inflacionarios, la economía mexicana mantiene una tendencia positiva respaldada por el dinamismo en diversos sectores y la confianza internacional.

