México mantiene una política macroeconómica prudente, unas robustas cuentas en sus operaciones con el exterior y una economía diversificada, afirmó este viernes Fitch Ratings al confirmar la calificación de la deuda pública del país dentro del llamado “grado de inversión”.

La agencia calificadora de valores argumentó que la perspectiva para nuestro país se mantiene estable ya que confía que nuestra economía “evitará escenarios de deterioro severos en medio de las incertidumbres comerciales e internas actuales”.

“Fitch Ratings ha confirmado la calificación de riesgo crediticio a largo plazo en moneda extranjera de México en BBB- con perspectiva estable… La calificación de México se sustenta en un marco de política macroeconómica prudente, unas finanzas externas sólidas y una economía amplia y diversificada”, indicó la agencia en un comunicado difundido desde Nueva York este viernes.

La calificación crediticia es básicamente una “nota” que le ponen al país las agencias calificadoras —empresas especializadas en medir riesgos— para indicar qué tan confiable es para cumplir con sus deudas; esta evaluación sirve como guía para los inversionistas y es un referente en la toma de decisiones.

En el comunicado, Fitch refirió que la economía nacional “se ve limitada por un crecimiento moderado a largo plazo, indicadores de gobernanza débiles, desafíos fiscales relacionados con una base de ingresos bajos, presiones sobre el presupuesto y riesgos financieros asociados a Pemex”.

No obstante, destacó, la calificación del país cuenta con “cierto margen” para soportar el aumento proyectado de la deuda como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), que el año pasado cerró en 54.6 por ciento y este año se proyecta que se irá hasta 58 por ciento.

Consideraciones macroeconómicas

La calificadora estima que la economía tendrá un crecimiento de 1.7 por ciento este año como resultado de la disminución de los efectos negativos de la política fiscal y monetaria, al mismo tiempo que tendrá un impulso proveniente del Mundial de Futbol que se disputará en el verano.

Sin embargo, los datos económicos recientes han sido irregulares, lo que indica que aún no se ha consolidado una recuperación firme, y esto podría verse obstaculizado por la incertidumbre en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)”, precisó Fitch.

Abundó que la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum intenta aumentar la inversión, “pero esto podría verse frenado por las preocupaciones del sector privado sobre las reformas institucionales, especialmente la del poder judicial y la agencia tributaria”.

Específicamente sobre la renegociación del T-MEC, Fitch calificó como “improbable” que se dé un resultado desfavorable que rompa el bloque económico, por lo que el mayor riesgo es que no se llegue a un acuerdo inmediato que desencadene un ciclo de revisiones anuales.

Enfatizó que la consolidación fiscal enfrenta mayores dificultades pese a que el déficit público bajó de 5.7 a 4.9 por ciento del PIB entre 2024 y 2025, ya que el margen para recortar gasto es limitado, el gasto social sigue al alza y no se prevén mayores ajustes a la inversión.

Además, expuso que una reducción más significativa del gasto depende de mayor crecimiento o de una reforma fiscal. Prevé que el déficit cierre este año en un nivel de 4.4 por ciento como proporción del PIB.

Pemex necesitará más apoyos

Fitch apuntó que Petróleos Mexicanos (Pemex) recibió un alivio en 2025 a través de tres operaciones de apoyo y una mejora en su posición operativa debido a menores pérdidas en refinación; sin embargo, estimó que necesitará mayores apoyos gubernamentales de forma recurrente.

Agregó que las posibilidades de un aumento significativo en sus niveles de producción son escasas ante la falta de interés de las grandes petroleras mundiales y los recientes incendios e inundaciones, “incluso en la refinería en Dos Bocas ponen de manifiesto los desafíos para seguir mejorando las operaciones”.