Conductores y grupos organizados recurren a distintas prácticas para evitar pagar gasolina en medio de presión económica
El incremento en los precios del combustible en el Reino Unido, derivado de tensiones internacionales y afectaciones en el suministro energético, ha provocado un aumento significativo en los robos de gasolina en estaciones de servicio.
De acuerdo con reportes de la prensa británica, esta práctica —conocida como “repostar y huir”— se ha incrementado en un 27% desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como por el impacto del cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas globales para el transporte de petróleo.
Las pérdidas económicas para las estaciones de servicio son considerables, alcanzando hasta 240 mil dólares diarios, lo que ha encendido alertas en el sector energético y comercial.
El fenómeno no distingue perfiles. Según la revista The Times, entre quienes se marchan sin pagar hay desde conductores de vehículos económicos, como el Ford Fiesta, hasta propietarios de autos de lujo como Ferrari y Mercedes. En muchos casos, los responsables ni siquiera intentan ocultarse, lo que refleja una creciente normalización de esta práctica.
Además, se ha detectado la operación de grupos organizados que llenan bidones de combustible en furgonetas para posteriormente revenderlo a menor precio en carreteras, dando origen a las llamadas “gasolineras móviles”.
Este escenario evidencia la presión económica que enfrentan sectores de la población en el Reino Unido, donde el encarecimiento del combustible comienza a traducirse en conductas ilícitas y nuevas formas de comercio informal.

