En un escenario cargado de simbolismo histórico y espiritual, la Zona Arqueológica de Teotihuacán fue el punto de partida de una de las tradiciones más representativas del deporte regional: el Encendido del Fuego Nuevo de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. La ceremonia, encabezada por la Gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, reunió a autoridades, deportistas y representantes internacionales en un acto que fusionó pasado y presente bajo el significado universal del deporte.

La llamada “Ciudad de los Dioses” se convirtió nuevamente en epicentro de unión entre naciones, evocando el legado de las antiguas civilizaciones mesoamericanas. En este contexto, el fuego sagrado fue encendido como símbolo de amistad, esperanza y fraternidad, valores que trascienden fronteras y que definen el espíritu de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, cuya edición número 25 se celebrará del 24 de julio al 8 de agosto de 2026 en República Dominicana.

Durante su intervención, la mandataria mexiquense destacó la relevancia de este tipo de ceremonias no solo como un acto protocolario, sino como una oportunidad para fortalecer la identidad cultural y la cohesión social entre los pueblos. Subrayó que el deporte es una herramienta poderosa para construir puentes entre naciones, al tiempo que reconoció el esfuerzo colectivo que hay detrás de cada atleta.

En su mensaje, Delfina Gómez dirigió palabras de aliento a las y los deportistas que participarán en la justa, resaltando que su talento, disciplina y dedicación representan años de trabajo constante. También reconoció el papel fundamental de entrenadores, preparadores físicos y familias, quienes, dijo, son pilares indispensables en la formación de cada competidor.

La Gobernadora también enfatizó que eventos de esta magnitud posicionan al Estado de México como un referente internacional en materia cultural y deportiva. En este sentido, señaló la importancia del trabajo coordinado entre los distintos niveles de gobierno para impulsar políticas públicas que fortalezcan el desarrollo integral de las nuevas generaciones.

Por su parte, el Secretario de Educación Pública del Gobierno de México, Mario Delgado Carrillo, destacó el papel de la educación en la promoción del deporte. Señaló que, a través de la Nueva Escuela Mexicana y en coordinación con el gobierno estatal, se busca fomentar desde las aulas valores como la disciplina, el respeto y el trabajo en equipo, elementos esenciales para la formación de grandes atletas.

La ceremonia contó con la presencia de destacadas figuras del ámbito deportivo y político, tanto de México como de República Dominicana, quienes coincidieron en la importancia de este evento como un espacio de encuentro multicultural. Entre los asistentes se encontraban representantes del Comité Olímpico Mexicano, autoridades del ámbito deportivo regional, así como integrantes del comité organizador de los Juegos.

Asimismo, la participación de funcionarios dominicanos subrayó el carácter internacional de la justa y la estrecha colaboración entre ambas naciones en la organización de este evento. La presencia de deportistas también dio un toque especial a la ceremonia, recordando que ellos son el corazón de esta celebración.

El Encendido del Fuego Nuevo no solo marca el inicio de una competencia deportiva, sino también el renacer de un compromiso compartido: promover la paz, la unidad y el desarrollo a través del deporte. Desde Teotihuacán, este mensaje se proyecta hacia toda la región, recordando que más allá de las medallas, lo que verdaderamente perdura es el espíritu de hermandad entre los pueblos.