Habitantes y comerciantes reportan caída de ingresos, problemas de movilidad y afectaciones a la salud por trabajos de rehabilitación
Con información de la agencia de noticias SPUTNIK
Las obras de rehabilitación y remodelación que se realizan en la Ciudad de México con motivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 han generado inconformidad entre vecinos y comerciantes de diversas zonas, quienes denuncian afectaciones económicas, problemas de movilidad y falta de consulta por parte de las autoridades.
De acuerdo con testimonios recabados durante recorridos en las zonas intervenidas, las afectaciones van desde tráfico constante, cierre de vialidades y suspensión de servicios, hasta problemas más graves como inundaciones, polvo excesivo y fallas en la infraestructura urbana.
Habitantes señalan que durante las excavaciones, el lodo y los escombros han llegado hasta sus viviendas y negocios, provocando el taponamiento de coladeras y encharcamientos. Además, acusan que las obras han generado fugas de agua y desniveles peligrosos en banquetas, incrementando los riesgos para peatones.
En el ámbito de la salud, algunos vecinos reportan afectaciones, especialmente en menores, debido a la exposición prolongada al polvo. Comerciantes también advierten que la falta de accesos y el cierre de estaciones de transporte, como el Metro, ha reducido significativamente la afluencia de clientes.
Las pérdidas económicas son otro de los puntos más sensibles. Negocios locales aseguran que sus ventas han caído entre un 40% y hasta un 80% durante los periodos más intensos de obra, debido a la falta de circulación vehicular y peatonal, así como a las dificultades para el abastecimiento de mercancías.
A esto se suma la percepción de inseguridad, derivada de fallas en el alumbrado público y la falta de vigilancia en ciertas etapas de los trabajos, lo que habría facilitado la comisión de delitos.
Los afectados coinciden en que, si bien el Mundial representa una oportunidad internacional para la ciudad, las autoridades no tomaron en cuenta a las comunidades directamente impactadas. “Nos hubieran consultado, hecho un censo o al menos informado”, señalan.
Asimismo, existe preocupación por el encarecimiento futuro de la zona, ya que prevén aumentos en rentas, servicios y productos, lo que podría desplazar a habitantes y pequeños negocios.
Aunque algunas obras han comenzado a concluir y la actividad se normaliza parcialmente, los vecinos mantienen la incertidumbre sobre si los beneficios del evento realmente compensarán los costos que han tenido que asumir.

