En un contexto donde la seguridad pública y la recuperación de espacios urbanos se han convertido en demandas prioritarias para la ciudadanía, el municipio de Toluca impulsa una estrategia que busca atender de raíz estas problemáticas. Bajo el liderazgo del presidente municipal Ricardo Moreno Bastida, el programa “Toluca se llena de luz” avanza como una de las principales acciones para mejorar la calidad de vida de miles de habitantes, particularmente en comunidades que durante años enfrentaron rezagos en infraestructura básica.
San Andrés Cuexcontitlán es hoy uno de los ejemplos más representativos de esta política pública. Con una intervención integral que beneficia a más de ocho mil habitantes, el gobierno municipal ha logrado no solo restablecer el alumbrado público, sino también recuperar espacios que anteriormente se encontraban en condiciones de abandono y deterioro.
Desde el inicio de la actual administración, uno de los diagnósticos más preocupantes fue el estado del sistema de iluminación en el municipio. De acuerdo con el propio alcalde, cerca del 40% de las luminarias se encontraban fuera de servicio, lo que generaba entornos propicios para la inseguridad. Esta situación afectaba de manera particular a las mujeres, quienes enfrentaban mayores riesgos al transitar por calles y espacios públicos oscuros.
Ante este panorama, el programa “Toluca se llena de luz” se planteó como una respuesta directa a una de las necesidades más urgentes de la población. En poco más de un año, se ha logrado la rehabilitación, sustitución e instalación de luminarias en distintas zonas del municipio, incluyendo San Andrés Cuexcontitlán, donde los trabajos han sido visibles y significativos.
Las acciones implementadas no se limitaron únicamente al cambio de luminarias. El proyecto contempló también la instalación y mantenimiento de circuitos eléctricos y cableado, lo que garantiza un funcionamiento más eficiente y duradero del sistema de alumbrado. Esta intervención técnica ha permitido no solo mejorar la visibilidad en calles y espacios públicos, sino también fortalecer la percepción de seguridad entre los habitantes.
A la par de la mejora en iluminación, el gobierno municipal impulsó una estrategia de recuperación integral de espacios públicos. De acuerdo con el director general de Servicios Públicos, Gustavo Anaya, las labores incluyeron la intervención de la plaza principal, áreas deportivas y los alrededores de la iglesia, puntos clave para la vida comunitaria.
En estos espacios se realizaron trabajos de mantenimiento de áreas verdes, pintura de mobiliario urbano y eliminación de grafiti, acciones que contribuyen a dignificar el entorno. Asimismo, se llevaron a cabo mejoras en infraestructura y señalización, elementos fundamentales para garantizar espacios funcionales y seguros.
Otro componente importante de esta intervención fue el fortalecimiento del servicio de recolección de residuos sólidos. Actualmente, diez rutas activas operan en la zona, lo que permite mantener en mejores condiciones los espacios rehabilitados y evitar su deterioro.
Para los habitantes de San Andrés Cuexcontitlán, los cambios no han pasado desapercibidos. Laura González, en representación de los vecinos, destacó que estas acciones han marcado un antes y un después en la comunidad. Según expresó, por primera vez en años cuentan con espacios públicos iluminados y dignos, lo que ha favorecido la convivencia y reforzado el sentido de pertenencia entre los residentes.
La recuperación de estos espacios no solo impacta en la seguridad, sino también en la cohesión social. Lugares que antes eran evitados por su oscuridad o deterioro, hoy vuelven a ser puntos de encuentro para familias, jóvenes y adultos mayores.
El caso de San Andrés Cuexcontitlán evidencia cómo una estrategia bien dirigida puede incidir de manera directa en la vida cotidiana de la población. La combinación de infraestructura, servicios públicos y participación ciudadana se perfila como un modelo que podría replicarse en otras zonas del municipio.
En un escenario donde la seguridad sigue siendo uno de los mayores retos para las autoridades locales, iniciativas como “Toluca se llena de luz” muestran que la recuperación del espacio público puede ser una herramienta efectiva para construir comunidades más seguras, organizadas y resilientes. La luz, en este caso, no solo ilumina calles, sino también abre la puerta a nuevas dinámicas sociales basadas en la confianza y la convivencia.

