La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) ha consolidado una estrategia permanente orientada a garantizar servicios de atención emocional más humanos, eficientes y profesionalizados para su comunidad universitaria. A través de reuniones semanales de capacitación, interacción y actualización, el personal de psicología adscrito a la Dirección de Salud Universitaria refuerza sus herramientas clínicas y fortalece su capacidad de respuesta ante problemáticas cada vez más complejas.

Estas sesiones, que se llevan a cabo todos los viernes de 9:00 a 13:00 horas, reúnen actualmente a 25 profesionales de la psicología provenientes de distintas sedes universitarias, tanto de la zona oriente como poniente. El objetivo central es claro: unificar criterios de intervención, compartir experiencias clínicas y mejorar de manera continua los protocolos de atención en casos de ansiedad, depresión, crisis emocionales y prevención de conductas de riesgo.

De acuerdo con René Reyes Hernández, especialista adscrito al Campus “El Cerrillo”, estos encuentros representan un espacio clave para el análisis colectivo y la mejora profesional. “Existen momentos en los que exponemos casos; también identificamos áreas de oportunidad para capacitarnos y procuramos realizar formaciones tanto internas como externas”, explicó.

La dinámica de trabajo incluye mesas de análisis, revisión de casos reales y talleres prácticos que permiten a las y los psicólogos afinar sus estrategias de intervención. En este proceso, no solo se prioriza el conocimiento técnico, sino también aspectos fundamentales como la ética profesional, la confidencialidad y el acompañamiento integral del estudiantado, pilares esenciales en la práctica clínica dentro del entorno universitario.

Uno de los elementos distintivos de estas reuniones es la incorporación de perspectivas contemporáneas, como el enfoque de género y la interculturalidad, lo que permite atender a una comunidad diversa con mayor sensibilidad y pertinencia. Este enfoque integral busca no solo responder a los síntomas, sino comprender el contexto social, cultural y emocional de cada estudiante.

Además de su impacto en la calidad del servicio, estas sesiones cumplen una función igualmente importante: el cuidado emocional del propio personal de psicología. La constante exposición a problemáticas complejas puede derivar en lo que se conoce como desgaste por empatía, una condición que afecta a quienes brindan apoyo emocional de manera continua. En este sentido, los encuentros también se convierten en espacios de contención y reflexión.

“Estos espacios nos permiten, en un ejercicio catártico, identificar nuestras habilidades, fortalezas y temores para desempeñar un trabajo más profesional”, añadió Reyes Hernández, subrayando la importancia de cuidar a quienes cuidan.

La estrategia implementada por la UAEMéx no solo responde a una necesidad inmediata, sino que se inscribe en una visión institucional más amplia que reconoce la salud mental como un componente esencial del bienestar estudiantil y del rendimiento académico. Al fortalecer las competencias de su personal, la universidad garantiza que las y los estudiantes reciban atención oportuna, basada en evidencia científica y con un enfoque profundamente humanista.

En un momento histórico donde las juventudes enfrentan desafíos emocionales derivados de factores como la incertidumbre, la presión académica y los cambios sociales, contar con servicios psicológicos sólidos y confiables se vuelve indispensable. En este sentido, la labor del equipo de psicología de la UAEMéx no solo impacta a nivel individual, sino que contribuye al tejido social universitario.

Finalmente, Reyes Hernández enfatizó el valor de que las y los estudiantes acudan a estos servicios. “El hecho de que se acerquen nos da la oportunidad de brindarles información confiable y canalizarlos a los distintos niveles de atención que requieran. Acudir con profesionales permite que la atención sea más eficiente, oportuna y eficaz”, concluyó.