El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, reconoció su derrota electoral luego de que la oposición encabezada por Peter Magyar lograra una amplia ventaja en las elecciones parlamentarias, marcando el posible fin de 16 años de gobierno.

Con resultados preliminares basados en poco menos de la mitad de los votos, el partido Tisza se perfilaba con una mayoría suficiente para controlar el Parlamento.

El partido opositor Tisza, de centroderecha y con postura proeuropea, obtuvo entre 135 y 137 escaños en un Parlamento de 199 integrantes.

De confirmarse estos números, alcanzaría una mayoría de dos tercios, suficiente para impulsar cambios de gran alcance.

Orbán, por su parte, reconoció que el resultado era “doloroso” para su fuerza política.

La jornada electoral estuvo marcada por una alta participación ciudadana.

Antes del cierre de las urnas, cerca del 77.8% del electorado había votado, superando ampliamente el nivel registrado en los comicios anteriores.

En Budapest, se observaron largas filas en distintos centros de votación.

El ascenso de Peter Magyar

Peter Magyar, líder de Tisza, celebró el triunfo ante miles de simpatizantes, asegurando que el país “ha sido liberado”.

Su crecimiento político ha sido rápido. Hace apenas unos años era parte del entorno del gobierno, pero se distanció tras criticar al partido oficialista por corrupción y propaganda.

En poco tiempo pasó de ser una figura poco conocida a liderar una fuerza política capaz de derrotar al oficialismo.

Fuente: Reuters