El secretario de Relaciones Exteriores de México, José Antonio Meade, copresidió hoy una sesión del Consejo de Seguridad para debatir la eliminación del veto en ese organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La sesión, que Meade copresidió junto con su homólogo francés Laurent Fabius, discutió una propuesta de Francia para que los cinco miembros permanentes del Consejo que tienen derecho a vetar resoluciones se abstengan en casos de genocidio y crímenes de guerra y lesa humanidad.
“El abuso del veto es contrario al derecho internacional y atenta contra los principios de humanidad y los dictados de la conciencia pública, que hoy constituyen principios cardinales del derecho internacional humanitario”, declaró Meade durante la sesión.
Explicó que mientras no se consiga una reforma amplia e integral del Consejo de Seguridad, es preciso por lo menos que este órgano actúe “con menos indiferencia, mayor responsabilidad y en sintonía con la evolución del derecho internacional”.
La intención sería lograr un acuerdo voluntario y colectivo entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU): Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Rusia y China.
Según la propuesta, el secretario general de la ONU o 50 miembros de este organismo internacional serían quienes, en caso necesario, determinarían las situaciones en que se cometen graves atrocidades en una situación y, por ende, el veto no podría ser utilizado.
“Buscamos así fomentar una nueva cultura de responsabilidad y rendición de cuentas de los miembros permanentes frente a la conciencia universal”, asentó Meade durante la sesión, a la que se inscribieron más de 40 Estados miembros de la ONU para participar.
En una rueda de prensa posterior a la sesión, Meade declaró a Notimex que el derecho de veto es una figura que debe revisarse con el fin de “salvaguardar la relevancia de la ONU”, y que la mayoría de los participantes se mostraron receptivos a la propuesta.
Esta iniciativa “nos obliga a reflexionar sobre cómo debe evolucionar una figura que permanece inalterada, a pesar de que ha cambiado la manera en que entendemos los derechos humanos y la gobernanza”, aseveró el funcionario mexicano.
Por su parte, el canciller francés apuntó durante la sesión que la propuesta, a la que calificó como pragmática pero ambiciosa, tiene como prioridad fortalecer a la ONU como una institución y no atacarla.
“Ampliaremos la propuesta porque va en la dirección correcta, tanto en reafirmar el papel indispensable de la ONU y el Consejo de Seguridad, como en la protección y defensa de los derechos humanos, que es el objetivo de esta hermosa institución en que hemos hablado hoy”, enfatizó.
Durante la sesión, el único país que pareció objetar la propuesta fue Rusia, cuyo representante permanente alterno ante la ONU, Alexander Pankin, sostuvo que no estaba claro “cuáles serían las bases” que se usarían para determinar los casos de atrocidad masiva.

