Al reunirse con legisladores y la dirigencia nacional del partido Nueva Alianza, el presidente Enrique Peña Nieto agradeció su participación en la aprobación de las reformas estructurales y destacó que lo que se ha logrado era impensable hace 22 meses.
Ello, expuso, deja y da al país una plataforma para crecer de manera mucho más acelerada, a mayores tasas, así como la oportunidad de generar más empleo y verdaderamente incidir en cambiar el rostro de México, para bien del país.
El mandatario sostuvo una reunión privada en la Residencia Oficial de Los Pinos con legisladores y la dirección nacional de Nueva Alianza, encabezada por su presidente Luis Castro Obregón, con quienes dialogó en torno a las reformas aprobadas por el Congreso.
Expresó su reconocimiento y agradeció a los diputados federales y a la dirigencia del partido su participación en la aprobación de las reformas.
Durante la reunión el presidente estuvo acompañado por los secretarios de Gobernación y de Hacienda, Miguel Ángel Osorio Chong y Luis Videgaray Caso, respectivamente, así como por el jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, Aurelio Nuño Mayer.
Peña Nieto felicitó a Luis Castro Obregón por su reelección al frente del partido por tres años más, y le deseó éxito en su cargo.
Destacó que Nueva Alianza es un partido “comprometido con la transformación, con el desarrollo político y democrático de nuestro país y con el progreso de México.
«Y que, sin duda, ha estado del lado de todo lo que permita y favorezca realmente a construir el andamiaje necesario para que el país pueda trascender y pueda transformarse”, concluyó.
Por su parte Luis Castro Obregón afirmó que una vez elegida la nueva dirigencia “en Nueva Alianza tendremos la oportunidad de participar en los esfuerzos para apoyar la ejecución de las reformas nacionales, que no se detengan, que no se desvíen.
«Sabemos que las grandes reformas, las reformas verdaderas, las que modifican el curso de la historia, enfrentan resistencia y oposición”, puntualizó en un comunicado.
Señaló que esta etapa de las reformas seguramente será registrada como una de las de mayor vigor, dinamismo y capacidad de transformación que tuvo México, así como de mayor audacia y determinación en los hombres y mujeres que lo están haciendo posible.
“El conjunto de reformas constitucionales y de leyes aprobadas en los últimos dos años fundan una nueva etapa nacional, definiendo una ruta de desarrollo, crecimiento, convivencia democrática y soberanía que será, sin duda alguna, para bien de todos los mexicanos”, agregó.
Asimismo indicó que si el siglo XX mexicano cerró su ciclo consolidando la transición democrática y la alternancia política “nuestro siglo XXI, en términos de tiempo histórico, inició y se está construyendo con la fuerza reformadora del Gobierno de la República”.

