señasNoemí Galicia Rojas es abogada y Sorda, echó abajo las barreras del idioma al terminar la carrera de Derecho y se impuso un nuevo reto alcanzado hoy al presentar su Glosario de Términos Jurídicos en Lengua de Señas Mexicana (LSM).

En la Ex Iglesia de Corpus Cristi, ahí donde el también abogado y presidente de la República, Benito Juárez mandó fundar en 1867 la primera Escuela Nacional de Sordomudos, volverán a andar personas sordas de esta capital, para reunirse a dialogar en su lengua sobre la “Semana Internacional de la Comunidad Sorda”.

En ese marco, Noemí Galicia explicó que la idea de crear un glosario de términos jurídicos en video, surgió luego de vivir en carne propia las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad auditiva para terminar una carrera universitaria, marcadas sobre todo por la falta de una comunicación real, al ser la de señas su primera lengua.

En entrevista con Notimex, la egresada de la Universidad Interamericana para el Desarrollo, explicó que con la ayuda de su intérprete, María Magdalena Alejo, y cuatro asociaciones de sordos del Distrito Federal, profundizaron en el análisis de los términos jurídicos para entender los conceptos, poder “señarlos” y grabarlos en video.

Las asociaciones que participaron en el proceso de elaboración del glosario son la de Sordos del Distrito Federal, liderada por Braulio Infante; la de Discapacitados Sordos del Distrito Federal y Zona Metropolitana, que dirige Susana Vallejo; Manos en Movimiento, por Cecilia Bello, y la Coalición de Personas Sordas del DF, por Erik Arellano.

Asimismo, la Consejería Jurídica y de Servicios Legales del Distrito Federal facilitó algunas de sus instalaciones para la grabación.

Noemí Galicia reconoció que contar con su intérprete fue de gran importancia para cursar la carrera de Derecho, pues Magdalena Alejo es una persona entendida en la materia que pudo transmitirle adecuadamente todas sus asignaturas.

A su vez, Alejo explicó que la ciencia jurídica parece tener su propio idioma, sin embargo, la inteligencia y la competencia de Noemí fueron fundamentales para hacer equipo y romper la barrera para poder comprenderla en lengua de señas.

Recordó que el proyecto del glosario jurídico en lengua de señas las condujo a una investigación más profunda tanto de la cultura como de la propia Lengua de Señas Mexicana, en colaboración con las cuatro asociaciones de personas sordas “que nos dieron su talento”, y que resultó una lección de vida.

En la entrevista conjunta, Erik Arellano recordó que Noemí Galicia llegó a colaborar con la Coalición de Personas Sordas del Distrito Federal (Copesor), pero prefirió después concentrarse en sus estudios de Derecho.

Rememoró el día en que Noemí les pidió a él y a Braulio Infante apoyo para su proyecto: hacer la traducción del español a lengua de señas de términos jurídicos.

La dinámica de grupo, subrayó, no consistió en inventar nuevas señas sino que Noemí y su intérprete explicaban en forma profunda el significado de cada palabra, así discutían hasta entender claramente y elegir la seña que correspondía a ese término, o incluso señas compuestas.

Igual que sucede con el español, abundó, en la lengua de señas se pueden hacer adecuaciones lingüísticas usando las mismas señas existentes para diferentes contextos, en este caso el jurídico.

Al principio resultó difícil, aseguró, porque los intérpretes tenían nociones limitadas de muchos conceptos jurídicos, pero conforme avanzó el proceso empezaron a ser más claros y de esa forma asignaban de forma más certera las señas que correspondían al concepto.

El equipo de Sordos que trabajó en este proyecto hizo un análisis real tanto del español como de la lengua de señas, aun así, este glosario es sólo una herramienta para que su uso facilite al Sordo la comprensión de los términos utilizados en procesos jurídicos.

Para el intérprete también es de especial utilidad, ya que le brinda la oportunidad de transmitir fielmente el proceso jurídico, tanto al Sordo como al oyente, sin la problemática de no saber cómo expresar los términos empleados, tanto en español como en LSM.

Aunque pareciera que el problema de comunicación y comprensión es sólo del sordo, a veces el intérprete también desconoce el tema, mientras las autoridades y los encargados de impartir justicia no se cercioran de que los implicados en un juicio tengan la competencia lingüística para que se cumpla el proceso en la forma debida.

Para Galicia Rojas, enfocar su carrera al apoyo de los sordos es muy importante, pues esa comunidad enfrenta muchas dificultades en el ámbito jurídico, sobre todo porque no entienden los términos y resulta complicado tener claro cada vez lo que está pasando, cuando se ven involucrados en una situación legal.

Todas las personas deben tener garantizado el acceso a la justicia en su propio idioma, como lo marca la ley, por lo que el mismo sistema de justicia tiene la obligación de dar a las personas sordas el debido proceso en condiciones completamente accesibles y adaptadas a ellas, exigió Erik Arellano.

La presentación de este glosario se hizo en el marco de dos efemérides importantes para esa comunidad, la Semana Internacional de las Personas Sordas y del Día Internacional del Traductor y del Intérprete, que se celebran en el mundo, dice el presidente de la Copesor.

Erik Arellano detalló que en México cobra fuerza el movimiento social en favor de este grupo minoritario, que en México suman casi 700 mil personas, de acuerdo con datos del Inegi de 2010.

Cada año, refirió, la última semana de septiembre se celebra en el mundo como la Semana Internacional de las Personas Sordas, idea que surgió en el Congreso Mundial de Sordos, organizado por la WFD, sigla en inglés de la Federación Mundial de Sordos.

Desde 2007, explicó, en Madrid, España la federación mundial impulsó que en cada país se organizaran actividades en esos últimos días de septiembre, iniciativas locales que sumadas a nivel global tienen un impacto positivo en el mundo sordo.

En México, abundó Arellano, el 28 de noviembre se celebra el Día Nacional de las Personas Sordas, porque ese día pero de 1867 se fundó la Escuela Nacional de Sordomudos, y aclara que actualmente el término adecuado es Sordos, porque “tenemos nuestra Lengua de Señas Mexicana” con la que nos comunicamos.

*La palabra Sordo (a), se escribió con mayúscula en el presente texto con el fin de respetar la forma en que esta comunidad se autodenomina, para ellas y ellos, “Sordo” con mayúscula describe a una persona que domina la Lengua de Señas Mexicana y asume la llamada “Cultura Sorda”.