Francisco RodriguezFRANCISCO RODRÍGUEZ

 

EL COSCORRÓN DE CIENFUEGOS

 

Juan Madera Prieto es un político chihuahuense de mi generación que siempre ha militado en las filas del Revolucionario Institucional… o lo que de él queda, tras haber postulado a los mexiquenses.

Una de sus reflexiones llamó mi atención porque refleja exactamente no sólo la reacción de este escribidor sino la de muchas otras personas con las que he conversado, respecto a una de las más recientes declaraciones del general Secretario de la Defensa Nacional, cuyo activismo ante el micrófono ha resultado verdaderamente sorprendente.

Dice Madera, y dice bien, que «en el Ejército mexicano encontramos personas inteligentes en estrecho contacto de codos con débiles mentales; gente de sólida formación cultural junto a iletrados; militares que profesan una confesión religiosa en convivencia con sus compañeros de armas deístas o ateos. En fin, gente de izquierda (pocos), de derecha (algunos) y neofascistas (muchos).

«Uno de los errores en que históricamente han incurrido los altos mandos militares es el de confundir a la sociedad civil con el cuartel.

«El secretario de la Defensa, general de cuatro estrellas (Cuerpo de Ejército) Salvador Cienfuegos, nos acaba de dar un coscorrón.

«Que el estamento castrense está hasta la coronilla de ‘el reproche’ y ‘la crítica infundada’.

«Que los civiles debemos entender que la milicia está más allá de toda censura: el uniforme los pone a salvo de los comentarios negativos.»

Por tal, «sería interesante preguntarle a Cienfuegos qué entiende por ‘crítica infundada’.

«Después de Ayotzinapa –y de Tlatlaya, agrego yo–, ¿se merece algún elogio el gobierno de Enrique Peña Nieto?

«¿Esperan, tal vez, que guardemos silencio?

«Sin duda, muchas veces desautorizamos de manera incorrecta a la alta burocracia civil y militar.

«Somos humanos y estamos encolerizados.

«Pero por más injusto que sea el análisis, así descienda al nivel de murmuración, es mil veces peor lo que ha hecho la administración pública no sólo en Guerrero sino en todo el país.

«Educado en eso que llaman disciplina, que se confunde con la obediencia a ciegas en que pretendieron ampararse los militares golpistas de Centro y Sudamérica, el general Cienfuegos manifiesta una piel muy delgada, indigna de un soldado, ante el fallo negativo de una sociedad lastimada.»

Coincido con Madera. ¿Y usted?

 

ASÍ NO SIRVE LA CANCILLERÍA

 

Otro lector del Índice, don Rodolfo Villarreal Ríos, escribió el sábado anterior –en varios medios, entre otros en Zócalo de Saltillo– una bien documentada crítica al fruncionario que cobra como titular de Relaciones Exteriores, por haberse ido de bruces a felicitar a Barack Obama, tras su controversial anuncio de una reforma migratoria.

«El encargado de los temas externos del Gobierno de México, José Antonio Meade Kuribreña ha hecho del entremetimiento en asuntos domésticos de otros países la divisa de la diplomacia mexicana. En ese contexto, contrajo el síndrome del jibarito borinqueño y loco de contento realiza cuentas alegres en torno a las medidas migratorias que se proponen implantar al otro lado del Bravo», escribió sólo para iniciar.

Tras su lectura comenté a don Rodolfo, a través de las redes sociales, que «el canciller del Grupo Atracomulco confunde la Doctrina Estrada con la del Destino Manifiesto… El origen de esta última doctrina, como usted bien sabe, está en la frase: ‘nuestro destino manifiesto es abarcar el Continente’, que fue escrita por primera vez en la U.S. Magazine and Democratic Review, publicada por John L. O’Sullivan en Nueva York en julio de 1845, para justificar la expansión norteamericana hacia las tierras occidentales, y ahora en su ‘colonia’ south of the border.»

La respuesta de Villarreal Ríos abunda en esa sensación de impotencia que muchos experimentamos ante la falta de experiencia, incluso de idoneidad para el cargo, de prácticamente todos los colaboradores del señor Peña Nieto:

«Esta generación de ‘diplomáticos’ no puede entender que el prestigio que ganaron sus ancestros en ese terreno fue a base de inteligencia, sagacidad y agallas. Tres elementos de los cuales carecen los de ahora.

Todo el tiempo, desde que Napoleón le vendió el territorio de la Louisiana a Jefferson, el expansionismo estadounidense ha estado presente. Luego los criollos Iturbide y Bolívar mostraron que se independizaron pero no se descolonizaron.

«El primero soñaba con que Frenado VII lo nombrara su representante en estas tierras y el otro con convertirse en el amo y señor de todos los países de América con el apoyo de Inglaterra y Francia.

«Y ante ello, surge la Doctrina Monroe con la cual los EUA declaran como sus dominios todo el continente para protegerlo de la dominación europea. Después contarían con el lotero Santa Anna quien primero permitió la colonización de Texas por anglos para después perder la guerra y dar paso a la Republica de Texas. Más tarde acabaría cediéndoles la mitad del territorio y cumplir así lo que James Polk había anunciado en su informe de diciembre de 1844 de que era el Destino Manifiesto expandir el territorio estadounidense, de ahí surgió el escrito de Sullivan en 1845.

«Y en 1903, Theodore Roosevelt escribiría el llamado Corolario de Roosevelt a la Doctrina Monroe, en donde los EUA se adjudican el derecho de intervenir militarmente en aquellos países latinoamericanos que desde el punto de vista no se comportaran democráticamente.

«Y en ese contexto ha sido la lucha por evitar que la frontera se mueva más allá del Bravo. Pero estos de ahora que van a conocer de la historia, creen que la diplomacia es un asunto de andar quedando bien y entrometiéndose en los asuntos internos de otros, sin percatarse de que al hacerlo abren la puerta para que los otros se metan hasta la cocina.»

Bueno recordárselo a Meade, ahora que Obama ha dicho estar dispuesto a ayudarles a esclarecer el embrollo que ellos mismos armaron en Iguala con los muchachos de Ayotzinapa, ¿no cree usted?

 

CORRUPCIÓN: #YAMECANSE2

 

De Sinaloa me llegan otras reflexiones, éstas del legislador Manuel Cárdenas Fonseca, quien dice:

«Pareciera que la impunidad gana la partida abierta, descaradamente, y permite una corrupción pestilente que solo sorprende a los extranjeros (no a todos) ya que los mexicanos, en su mayoría, se han acomodado en la misma…

«Simulación, inobservancia de la ley, el no cumplimiento de sus obligaciones, la simulación y el “gatopardismo” legislativo, por parte de la mayoría de gobernantes y legisladores en la complicidad con ‘empresarios’, es lo que nos tiene hasta la madre, cansados a quienes aún somos minoría demandante, y a quienes nos quieren confundir con su interpretación del llamado ‘Estado de derecho’.

«Señor Presidente Enrique Peña Nieto, Usted y muchos gobernantes y representantes populares protestaron cumplir y hacer cumplir la Constitución de la República, la de los “Estados” (hoy meras sucursales del poder omnímodo), bla bla bla, pero usted sabe que al no aplicarse las leyes por los mismos que las protestaron aplicar y respetar, o el hacerlo selectivamente, todos los días, es la causa de la causa que es causa de lo causado. Ahora entonces, usted no nada más es responsable, sino también es culpable, y su culpa estriba en haber tomado la decisión de designar a irresponsables que le ocultan, lo engañan o le mienten y no se atreven a cumplir sus obligaciones, las cuales las ven como facultades discrecionales en su lambisconería y falta de carácter y probidad…»

Tres personajes del gabinete vistos bajo la perspectiva de sus responsabilidades: el secretario de la Defensa Nacional, el de Relaciones Exteriores, y el mero mero, Enrique Peña Nieto. Para que no digan que sólo se plasma aquí lo que ve o interpreta el escribidor.

¿Cómo los ve usted?

 

 

Índice Flamígero: Y para no quedarse atrás, el secretario particular de la Marina Armada de México Vidal Francisco Soberón lanza gasolina a la hoguera y acusa que los padres de familia de los 43 normalistas son manipulados. ¡Pruebas! ¡Pruebas! ¿O sólo habla por hablar?

 

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