norberto-de-aquinoPor Norberto DE AQUINO

Es evidente que el gobierno buscó todas las vías posibles para antes de iniciar la visita al Reino Unido, contar con “algo que presumir”. Y lo es también que ese algo fue la captura de Servando Gómez, “La Tuta”, lograda justo a tiempo. Pero pudiera ser que no todo resulte como se esperaba.

En los festejos oficiales provocados por el líder templario y con la idea de que el ambiente en Europa cambiaría a favor del gobierno de manera automática, apareció el problema derivado de un cálculo posiblemente mal hecho, a la hora de encontrar candidatos para la Suprema Corte y para la Procuraduría General de la República.

Parece obvio que en el gobierno, del mismo modo que no se entendió el fondo del problema de las famosas “casas presidenciales”, no se comprendió el impacto que tendría proponer para la Corte a Eduardo Medina Mora y a Arely Gómez, para la PGR.

Ambos cuadros resultan ligados de manera evidente, a Televisa. Y ambos han sido cuestionados, desde siempre, por esas ligas. Y en ambos casos, las protestas y dudas sobre su accionar, nunca han sido ni resueltas ni aclaradas.

Ahora, cuando el viaje a Gran Bretaña se inicia con la idea de que se resolvió parte del problema derivado de las críticas internacionales al gobierno y precisamente en el momento en el que el gobierno habla del éxito “mundial” que significó la captura de “La Tuta”, aparece una nueva versión del conflicto de intereses en el gobierno, ahora por las ligas de importantes cuadros a una empresa que, desde siempre, fue considerada como la promotora de la carreta política de Enrique Peña Nieto.

Ante la presión que las propuestas han provocado, el presidente Peña Nieto, en una escala en Canadá, fue obligado a referirse al tema. Y por supuesto, defendió sus proyectos.

En términos generales, explicó que tanto la señora Gómez como Medina Mora cuentan con merecimientos suficiente como para ocupar los cargos para los que se les ha propuesto. Dijo que las “prendas profesionales” de ambos, son evidentes y que esto, está debidamente acreditados en el

servicio público.

Se refirió por supuesto, a su trayectoria ligada a los sectores en los que se les quiere impulsar. Para el presidente, “han desarrollado tareas de importancia en el ámbito de la procuración de justicia y el Poder Judicial”.

Pero lo que para el primer mandatario parece claro, para muchos sectores no lo es tanto.

Primero, negar la influencia que Leopoldo Gómez, vicepresidente de Televisa, tendría sobre su hermana, es imposible. Es posible, y mucho, que esa influencia no rinda todos los frutos que muchos creen. Pero rechazar la idea de la “posibilidad” en otros casos es irreal.

Así, la empresa televisora tendrá ventajas en el terreno de acción de la PGR. Y por supuesto, tendrá una presencia mayor en el ánimo del gobierno. Con todo lo que ello representa.

Por lo que toca a Medina Mora, dejando de lado todos los cuestionamientos que se derivan de su pasado reciente, en el que incluso existen dudas sobre muchas decisiones tomadas en sus últimos cargos, queda el tema de la intención de fondo al proponer llevarlo a la Suprema Corte.

No es necesario un esfuerzo especial para entender lo que la Corte significa para el Poder Ejecutivo. El gobierno de Ernesto Zedillo lo dejó totalmente acreditado.

El señor Zedillo “derribó” a la Corte en su sexenio. Retiró a todos los ministros con el argumento de la renovación del Poder Judicial. Y llevó al poder a los ministros que mejor le acomodaban para su gobierno. Y creó un poder transexenal.

Enrique Peña Nieto ha tenido que enfrentar vacantes en la Corte. Y en tanto, se ha enfrentado a ministros que no están totalmente de acuerdo con las decisiones del Poder Ejecutivo.

Así, llevar a ministros “a modo”, es una solución. Además de que, con las vacantes que se han presentado y las que están a punto de crearse, es fácil entender que habrá relaciones fáciles entre los Poderes y un puente hacia el futuro. Puente que, por lo demás, ayudaría a Televisa en el caso de que, en el futuro no muy lejano, puedan existir protestas por los ajustes en el campo de las telecomunicaciones.