El jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, llamó a los servicios forenses del país a homologar sus métodos de identificación de huellas dactilares para evitar que cadáveres se vayan a la fosa común sin saber su identidad.

Al presentar los resultado del convenio INE-PGR-Conatrib, expuso que hay una asignatura pendiente que es la identificación de desaparecidos, quienes tienen que ir a la fosa común por no saber de quiénes se trata.

Explicó que a través de este método se puede logar identificar a nueve de cada 10 cadáveres que de otra forma irían a la fosa común, y de esta manera son entregados a sus familiares.

Precisó que si esto se lleva a nivel de toda la República se estaría hablando de un alto nivel de identificación de cuerpos.

Señaló que ya está el protocolo y destacó la labor fundamental que “realizan nuestros servicios periciales al tomar las huellas dactilares útiles y registrarlas en la base de datos, y la tarea tan importante que en este sentido lleva a cabo el Instituto Nacional Electoral”.

Resaltó que hoy la Ciudad de México ha logrado la identificación de 40 cadáveres mediante sus huellas dactilares, y esto ha sido posible con base en el convenio firmado entre el INE, la Procuraduría General de la República (PGR) y la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia (Conatrib).

Por su parte el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, Edgar Elías Azar, dijo que los avances tecnológicos deben ponerse al servicio de la dignidad humana y nunca en contra de ella.

Comentó que hace algunos años la posibilidad de que un cadáver fuera reconocido era muy baja, lo que generaba que mucha gente se quedara con la zozobra sobre dónde estaban sus familiares o conocidos y si los encontrarían.

Subrayó que con base en el convenio y con el apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja ahora es posible la identificación de cadáveres mediante las huellas dactilares que se toman a los cuerpos y que son cotejadas con las que están en la base de datos en el Instituto Nacional Electoral (INE).

Comentó que cerca de tres mil cadáveres sin identificar han sido enviados sólo a la fosa común del Panteón Civil de Dolores por el Instituto de Ciencias Forenses.

Consideró que para evitar ese número tan alto lo único que se necesitaba era voluntad política para llevar a cabo el intercambio de información entre instituciones.

Agregó que se tiene un banco de datos de huellas dactilares en el INE que asciende a 80 millones, mediante la cuales se pueden cotejar las que se toman a los cadáveres de las personas no identificadas.

Por otra parte, en entrevista, apuntó que “si la huella dactilar no es tomada correctamente se debe cargar la responsabilidad ética, moral y política del gobernador responsable que no puso atención al problema”.

Resaltó que la Ciudad de México responde al país para enseñar al mundo que no todas las personas privadas de la vida son con motivo del narcotráfico ni la alta delincuencia, pues muchos de los cadáveres son por accidentes y cosas que no tienen relación con la violencia.