Francisco Garfias

 

Nos cuenta Roberto Ramírez de la Parra, titular de Conagua, que el presidente Peña le llamó preocupado por las inundaciones que por estos días se han producido en la Ciudad de México y su zona metropolitana.

—¿Qué riesgos tenemos?, preguntó el mandatario.

—Hasta este momento ninguno. En el momento que vea alguno le llamo para tomar una decisión, reviró el de Conagua.

Y es que en menos de siete días la lluvia ha causado dos veces el cierre del Metro; Circuito Interior, en su cruce con Reforma, tuvo que ser cerrado. Ha habido enormes encharcamientos en Chivatito, muy cerca de Los Pinos.

Avenidas y calles se ponen intransitables después de las tormentas.

En la zona de Echegaray, las aguas negras anegaron casas particulares, con los consecuentes daños a muebles, aparatos electrónicos, automóviles, sin contar el peligro de pescar una infección.

Sobre la capital de la República y su zona conurbada han caído verdaderos diluvios que no pueden desahogarse por la cantidad de basura que irresponsablemente arrojan muchos ciudadanos.

Las coladeras se tapan e impiden que el agua llegue al drenaje.

“Debería haber una campaña no sólo para cuidar el  agua, sino para que la gente no tire basura en la calle. Hemos encontrado hasta colchones”, nos dice Ramírez de la Parra.

  • Lo lamentable es que el tema del agua se contaminó con la ideología.

La Constitución de la Ciudad de México quedó como un obstáculo para resolver el reto que significan las inundaciones.

Las inversiones que se requieren para enfrentar el problema se calculan en diez mil millones de pesos.

No hay recursos públicos suficientes para financiar las adecuaciones, pero nuestros patriotas constituyentes, al grito de “¡No a la privatización!”, prohibieron los capitales privados.

Ni siquiera se admiten las inversiones mixtas.

“No se dieron cuenta de la magnitud de lo que hicieron”, advirtió el titular de Conagua.

Hay varias formas de sacar el agua de la zona urbana: El Drenaje Profundo, el Emisor Poniente, el Emisor Central. Todos van a Hidalgo.

El Emisor Oriente fue construido con la intención de evitar inundaciones en los municipios mexiquenses densamente poblados como Naucalpan, Tlalnepantla, Atizapán y Cuautitlán Izcalli.

  • De la oficina del gobierno de Morelos nos mandan un comunicado en el que aseguran que desde el pasado mes de abril se pidió a la SCT que se atendieran los “puntos de riesgo” del llamado Paso Exprés, que terminó como trampa mortal.

Juan Mena López y su hijo Juan Mena Romero murieron ayer luego de que su Jetta cayera en el socavón que se abrió en el famoso Paso que tiene apenas tres meses de inaugurado.

El comunicado dice que la Comisión Estatal de Protección Civil de Morelos (CAPCM) tenía identificados esos puntos de riesgo por medio de recorridos realizados de manera conjunta en el citado Paso Exprés.

La SCT hizo caso omiso. Dos meses después, el secretario de gobierno, Matías Quiroz, envió un oficio a la delegación de esa secretaría en la que insistió en la necesidad de atender las zonas de riesgo en un oficio.

La delegación de esa secretaría se había comprometido a realizar la instalación de defensas metálicas en los puntos considerados como “zonas de riesgo”, así como la limpieza de rejillas de los recolectores pluviales.

“Las acciones no se realizaron de manera inmediata”, asegura el comunicado.

Gerardo Ruiz Esparza, titular de la SCT, está obligado a dar una explicación sobre los graves señalamientos que hace el gobierno de Morelos. Todo el día de ayer, el secretario se dedicó a declarar lo inaudito: que el Paso Exprés es ¡100 por ciento seguro! Pero también que se sancionará a los responsables si hubo omisión técnica.

  • Dice el senador Miguel Barbosa, del bloque PT-Morena, que ya hay un acuerdo PRI-PAN para anular la elección en Coahuila lo que, según él, va a ocurrir este viernes, en la sesión del INE.

Ya encarrerado, el experredista, hoy convertido en ferviente obradorista, asegura que Ricardo Anaya, jefe nacional del azul, ya negoció la cabeza de su tocayo de apellido, Guillermo Anaya, de filiación calderonista.

El objetivo sería salvar la elección de Alfredo del Mazo en el Estado de México.

El excoordinador de los senadores del PRD se atrevió a adelantar que el INE va a declarar que tanto el priista Riquelme como el panista Anaya rebasaron los topes de campaña.

En consecuencia, ninguno de los dos podrá contender en la elección extraordinaria.

—¿Qué sustento tiene esa afirmación?, le preguntamos.

—Es un asunto de deducción política, repuso.

Barbosa no llevaba bola de cristal, pero ya destapó incluso a los dos nuevos candidatos que irán a la elección extraordinaria: la senadora Hilda Flores Escalera, del PRI, y el senador Luis Fernando Salazar, del PAN.

  • La preguntamos al panista Ernesto Ruffo sobre el escenario que describió Barbosa. “Está inscrito en el sospechosismo. Es la teoría del complot tan querida de los morenistas.

“Son interpretaciones novelescas”, descalificó el senador bajacaliforniano.

Ruffo quiere ser candidato presidencial. Está convencido de que por lo menos 30 por ciento de los “panistas de origen” está con él. “Me tratan como si fuera la virgencita de Guadalupe”, asegura.

Ruffo tiene un acuerdo con sus correligionarios Juan Carlos Romero Hicks y Luis Ernesto Derbez. Los tres se van a registrar como precandidatos. Van a hacer campaña interna. Irán hasta el final.

Una vez que se vote la candidatura presidencial en la Asamblea, los dos que queden eliminados en las primeras rondas de la votación van a respaldar al que esté mejor posicionado.