ALEJANDRO LELO DE LARREA

 

Si había la sospecha, ayer el consejero jurídico de la Presidencia de la República, Julio Scherer Ibarra lo reafirmó: el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador no pretende molestar ni con el pétalo de un citatorio a los ex presidentes Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña.

 

Nada, aunque se les responsabiliza en el discurso del robo de miles de millones de pesos de combustible, entre 2001 y 2018. Tampoco serán llamados a comparecer ante el Ministerio Público los ex directores de Pemex y secretarios de Hacienda en ese periodo. Ni en calidad de testigos.

 

“Si en su momento se encuentran ilícitos de cualquier tipo de persona, ya lo refirió así el presidente, se llamará a declarar a quien tenga que llamársele. No creo que vaya a haber impunidad en ninguno de los casos”, así eludió el tema Scherer Ibarra.

 

¿Ni siquiera como testigos se les citaría? Se le preguntó. “En el momento en el que tengamos conocimiento de alguna actividad ilícita… relacionado con los hidrocarburos, por supuesto los vamos a llamar”. Así el consejero jurídico. Ni es para tanto escándalo, total, sólo se robaron 65 mil millones de pesos en 2018.

 

Entre todo lo malo, algo bueno: empresarios gasolineros ya están bajo la lupa de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda. Congelaron cuentas bancarias a 42 personas físicas y morales relacionadas con este negocio.

 

Hay un caso peculiar: una empresa que tuvo ingresos netos por 86 mil 961 millones de pesos, pero reportó 6 mil 758 millones de pesos por utilidades. Indagan defraudación fiscal y lavado de dinero. Nos dicen que el asunto huele a diablo regiomontano.