El Fondo Monetario Internacional recortó a hoy 3.5 por ciento su pronóstico de crecimiento de la economía global para este 2019, dos décimas de punto, respecto al 3.7 por ciento estimado en octubre pasado, debido a las tensiones comerciales internacionales y el debilitamiento de China.

En el marco de la 49 edición de Foro Económico Mundial de Davos, que congrega a líderes y empresarios del mundo, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, dio a conocer un reporte sobre la actualización de las perspectivas de la economía global para este año.

“El FMI para este 2019 estimaba un crecimiento mundial de 3.7 por ciento, tal como se indicó el pasado mes de octubre, pero ante las señales de una desaceleración en el segundo semestre de 2018 varias economías han sufrido revisiones a la baja”, destacó el documento.

Ya que, explicó, la debilidad observada en el segundo semestre de 2018 persistirá en los próximos trimestres, se proyecta que el crecimiento mundial disminuya a 3.5 por ciento en 2019, para después repuntar ligeramente a 3.6 por ciento en 2020 (0.2 y 0.1 puntos porcentuales, respectivamente, debajo de lo previsto en octubre).

Esta tendencia de crecimiento, abundó el FMI, obedece a una reducción sostenida de la tasa de crecimiento de las economías avanzadas partiendo de niveles superiores a la tendencia, a un ritmo más rápido de lo previsto

“Y a una desaceleración temporal de la tasa de crecimiento de las economías de mercados emergentes y en desarrollo en 2019, debido a contracciones en Argentina y Turquía y al impacto de las medidas comerciales en China y otras economías asiáticas”, destacó.

Concretamente, el organismo internacional proyecta que el crecimiento en las economías avanzadas se desacelere de una tasa estimada de 2.3 por ciento en 2018 a 2.0 por ciento en 2019 y 1.7 por ciento en 2020.

Esta tasa de crecimiento estimada para 2018 y la proyección para 2019 son 0.1 puntos porcentuales más bajas que las señaladas en el informe “Actualización de Perspectivas de la Economía Mundial (WEO)” de octubre de 2018, debido principalmente a revisiones a la baja en la zona del euro.

Se prevé que el crecimiento en la zona del euro se modere de 1.8 por ciento en 2018 a 1.6 por ciento en 2019 (0.3 puntos menos que lo proyectado en octubre pasado) y 1.7 por ciento en 2020.

Las tasas de crecimiento sufrieron revisiones a la baja en muchas economías, en particular Alemania, debido a un flojo consumo privado, una débil producción industrial tras la introducción de nuevas normas sobre emisiones para vehículos y una moderada demanda externa y Francia, por el impacto negativo de las protestas callejeras y las medidas industriales.

Así como Italia, debido a la debilidad de la demanda interna y el encarecimiento de los costos de endeudamiento dado que los rendimientos soberanos permanecen en niveles elevados.

Pese a la incertidumbre que existe en Reino Unido por el acuerdo sobre su salida de la Unión Europea (UE), mejor conocida como Brexit, el FMI mantuvo la proyección de base de su crecimiento para este año y 2020, en 1.5 por ciento, aproximadamente

“La proyección no varía con respecto a la del informe WEO de octubre de 2018 porque se considera que el efecto negativo de la prolongada incertidumbre con respecto al resultado del Brexit está compensado por el impacto positivo del estímulo fiscal anunciado en el presupuesto de 2019”, explicó.

El pronóstico de crecimiento para Estados Unidos tampoco sufrió modificaciones, por lo que se prevé que el crecimiento disminuya a 2.5 por ciento en 2019 y posteriormente a 1.8 por ciento en 2020, conforme se repliegue el estímulo fiscal y la tasa de los fondos federales supere la tasa de interés neutral.

“Sin embargo, el ritmo de expansión proyectado es superior a la tasa de crecimiento potencial estimada para la economía estadounidense en ambos años. Un sólido crecimiento de la demanda interna propiciará el aumento de las importaciones y contribuirá a ampliar el déficit en cuenta corriente de Estados Unidos”, apuntó.

Para América Latina, el FMI proyecta que el crecimiento repunte en los próximos dos años, de 1.1 por ciento en 2018 a 2.0 por ciento en 2019 y 2.5 por ciento en 2020 (en ambos, 0.2 puntos porcentuales menos de lo previsto).

“Si la economía mundial fuera una esquiadora de campo traviesa, se habría estado moviendo a una velocidad relativamente alta el año pasado, pero ahora la pendiente está cambiando y apuntando ligeramente cuesta arriba. Este es un buen camino para seguir, pero es un poco más difícil mantener el ritmo”, explicó Lagarde al dar a conocer el reporte.

Fuente: NTX