Francisco Garfias

Alguna vez partido-gobierno-máquina de represión, corrupción y cooptación —como llegó a llamarlo el historiador Enrique Krauze—, el PRI vivió ayer uno de los días más difíciles de su nonagenaria vejez.

José Narro Robles, exrector de la UNAM, no sólo se bajó de la contienda interna para renovar la dirigencia nacional de ese partido, sino que renunció al otrora partidazo, tras 46 años de militancia.

El universitario, quien le ofrecía al tricolor una cara más presentable, subió a redes sociales un durísimo video en el que explicó los motivos que lo hicieron tronar.

“Se trata de una farsa que, antes de iniciar, ya tiene resultado”, aseguró.

Ya encarrerado, denunció que en el tricolor hay “simulación, excesos, desapego y lejanía de las causas; y falta de democracia interna”.

“Son evidentes las pruebas de que existe un preferido de la cúpula del PRI. El candidato oficial de los gobernadores y de quien fue, hasta recientemente, el jefe político del partido”, dijo el universitario.

El “preferido” del que hablaba es Alejandro Moreno, gobernador con licencia de Campeche, quien trae el respaldo de 11 de los 12 gobernadores del PRI y el del expresidente Peña.

“Por si fuera poco —añadió—, son groseros los indicios de intervención del gobierno federal en la misma dirección”.

*Narro no se va solo. Lo acompaña en su renuncia Beatriz Pagés, otra destacada militante del tricolor. Ella se va del partido porque, dice, no está de acuerdo en que “se le entregue” a Andrés Manuel López Obrador.

Por si faltara algo, otro destacado priista, Manlio Fabio Beltrones, descalificó el proceso interno. Posteó un tuit en el que lamentó, “y mucho”, la renuncia de su amigo @JoseNarroR al @PRI_Nacional.

“Las razones ya las expuso. En lo personal no acudiré a votar el 11 de agosto, con ese padrón irregular del que habla la convocatoria”, anunció Beltrones.

El cerrojazo del “miércoles negro” del otrora partidazo lo completó la Suprema Corte de Justicia, al avalar que la Fiscalía de Chihuahua, controlada por el gobernador Javier Corral, investigue al expresidente Peña Nieto, pero sólo por delitos del fuero común y no los del orden federal.

El máximo tribunal modificó así la suspensión concedida por el ministro Eduardo Medina Mora a Peña Nieto, en octubre de 2018. Esa suspensión evitaba investigaciones de las autoridades estatales contra el expresidente y exfuncionarios involucrados en desvíos de recursos a campañas electorales.

Corral ya se frota las manos. Luego del anuncio de la SCJN, el gobernador difundió un comunicado en el que asegura que las investigaciones llegarán hasta donde topen.

“Y vamos hasta el fondo y hasta donde tope, y si topa en Peña Nieto, hasta Peña Nieto iremos”, señaló.

Aunque va a estar difícil. A Peña sólo lo pueden investigar por delitos del fuero común como robo o lesiones cometidos en esa entidad.

*Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, exsecretario general adjunto del PRI, es el chivo expiatorio en esta larga historia de desvío de recursos a campañas del tricolor en 2016. Estuvo en una cárcel de Chihuahua ocho meses y 25 días.

Lo buscamos para conocer su opinión sobre lo ocurrido en la Corte. “Para mí no cambia. Estoy en apelación. Es un tema local lo que autorizan, la investigación. Yo estoy seguro de ser absuelto”, nos dijo vía WhatsApp.

Gutiérrez fue sentenciado tres años por peculado de 1.7 millones de pesos. Los cumple en libertad condicional. No tiene ninguna medida cautelar, aunque ya apeló.

*Vamos “requetebién”. El IMSS informó ayer que durante el pasado mes de mayo se crearon apenas tres mil 983 empleos formales, lo que representa una caída de 88.2% en relación con el mismo mes de 2018.

En los primeros cinco meses de este año se han generado 303 mil 545 plazas. Esto es un 38% menos que en igual periodo del año pasado, según los especialistas.

¿Traerá otros datos?