ALEJANDRO LELO DE LARREA

A partir del próximo 19 de noviembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador estará en condiciones legales y políticas para impulsar lo que ha llamado una “limpia” en el Poder Judicial Federal.

Sí, para ese día, Morena y la 4T ya tendrán mayoría en el Consejo de la Judicatura Federal. Esa mayoría, por vez primera desde que se creó ese organismo en 1995, estaría conformada por quienes no provienen carrera en el Poder Judicial, sino externos.

Apenas el pasado miércoles 4 de septiembre, en su conferencia mañanera, López Obrador reiteró la necesidad de esa “limpia”. Dijo: “Es momento de emprender una reforma a fondo tanto en la Fiscalía como en el Poder Judicial; le tengo confianza a los titulares, lo que pasa es que son instituciones que se han venido echando a perder porque había impunidad, influyentismo, amiguismo, nepotismo, la corrupción…”

Tener el control del Consejo de la Judicatura Federal es fundamental. Este órgano posee las atribuciones para designar, destituir, ratificar y establecer la adscripción de los casi 900 jueces y magistrados en el país.

El artículo 100 de la Constitución establece sobre ese Consejo: “…Se integrará por siete miembros de los cuales, uno será el Presidente de la Suprema Corte de Justicia, quien también lo será del Consejo; tres Consejeros designados por el Pleno de la Corte, por mayoría de cuando menos ocho votos, de entre los Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito; dos Consejeros designados por el Senado, y uno por el Presidente de la República”.

Su encargo es por cinco años (excepto el presidente de la Corte, que dura cuatro). No pueden ser reelectos.

Poder Judicial 4T

La secuela de tiempos legales para que la 4T se apodere de la Judicatura es la siguiente:

El 8 de septiembre concluyeron su encargo los dos consejeros que fueron designados en 2014 por el Senado de la República. Sólo requerirá mayoría simple, que la tiene de sobra Morena, para nombrar a dos consejeros con sello 4T.

El escenario más probable es que no se trate de consejeros de carrera judicial, sino externos, para que no tengan compromisos con esa estructura que deberán de limpiar.

Los consejeros que terminaron su encargo el pasado 8 de septiembre son Alfonso Pérez Daza, muy cercano a Arely Gómez, quien actualmente es contralora del Consejo de la Judicatura. Se le atribuye ser una posición de Televisa, porque es hermana del vicepresidente de noticias, Leopoldo Gómez.

El otro que concluyó es Felipe Borrego Estrada, zacatecano, diputado panista en el primer trienio de Felipe Calderón. Hermano del ex gobernador de esa entidad, Genaro Borrero, quien milita en el PRI y actualmente es el responsable Coca Cola Femsa para las relaciones políticas y gubernamentales

Felipe Borrego es el puente entre su amigo, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar, y su otro amigo y paisano, el líder máximo del Senado de la República, Ricardo Monreal Ávila.

Felipe Borrego fue presidente del Tribunal de Justicia de Zacatecas entre 1998 y 2004, mismo periodo en que Monreal fue gobernador.

Apenas el viernes fue designado por Zaldívar como titular de la Unidad de Enlace de la Suprema Corte con los Poderes Federales.

¿Scherer a la Judicatura?

El 17 de noviembre próximo concluirá su encargo como consejera de la Judicatura Martha María del Carmen Hernández. Ella fue designada directamente por el presidente Enrique Peña en 2014. Corresponde a López Obrador nombrar a su relevo.

En Palacio Nacional, han quienes ven en prospectiva que el actual consejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra, podría ser designado por López Obrador. De cualquier manera, sea quien fuere, será totalmente 4T, lo mismo que los dos del Senado.

Ellos tres van a acompañar al presidente López Obrador hasta el final de su mandato. Los del Senado terminarán su encargo en septiembre de 2024, y el otro en noviembre, una vez concluido el periodo para el que fue electo López Obrador.

A este grupo de Consejeros totalmente 4T hay que incluir otro más: Arturo Zaldívar, presidente de la Corte y al mismo tiempo presidente del Consejo de la Judicatura Federal.

Externo al Poder Judicial, Zaldívar cerraría la pinza para alcanzar la mayoría de cuatro votos en el Consejo de la Judicatura, para la tan anhelada por López Obrador limpia” de jueces y magistrados.

Zaldívar se ha plegado a los designios de Palacio Nacional desde que asumió la presidencia de la Corte, el 1 de enero pasado. Cuentan que le entrega periódicamente informes a Julio Scherer, sobre la labor que realiza. Hasta pareciera que, formalmenteLópez Obrador es su jefe.

Así quedaría el Consejo de la Judicatura Federal (si en el Senado de la República no avanza la idea de Monreal de desaparecerlo):

Consejeros externos totalmente 4T

1 Arturo Zaldívar, presidente del Consejo de la Judicatura

2 Consejero que deberá designar el Senado morenista

3 Consejero que deberá designar el Senado morenista

4 Consejero que debe nombrar el presidente López Obrador, en sustitución de Martha María del Carmen Hernández, quien concluye su encargo el 18 de noviembre. Se menciona el nombre de Julio Scherer para el relevo.

Consejeros 4T de carrera judicial

5 Alejandro Sergio González Bernabé. Por mayoría absoluta del Pleno de la Suprema Corte, fue nombrado el pasado 24 de febrero, para el periodo que concluye el 23 de febrero de 2024. Es cercano al presidente de la Corte, Arturo Zaldívar. Lo esperado es que apoye las votaciones de éste.

6 La Suprema Corte deberá designar por mayoría calificada (al menos 8 votos) a quien sustituya a Rosa Elena González Tirado, quien concluye su encargo el 18 de noviembre.

Consejero de carrera judicial del viejo régimen

7 Jorge Antonio Cruz Ramos. Cercano a Luis María Aguilar, el anterior presidente de la Suprema Corte. Termina su encargo el 30 de noviembre de 2021.

Lo veremos.