Impedir la quema de pastizales puede salvar la vida de la amplia biodiversidad que existe en estos microhábitats, particularmente de serpientes de cascabel y culebras del género Thamnophis, así como anfibios y hongos, sostuvo el investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México, Armando Sunny García Aguilar.

El especialista del Centro de Investigación en Ciencias Biológicas Aplicadas (CICBA) de la UAEM subrayó la importancia de cambiar prácticas arraigadas como la quema de pastos, ya que esto produce la muerte de la microbiota del suelo, que se torna infértil; además, perturba la conectividad entre especies, lo que impide su reproducción.

            Indicó que, a diferencia de los bosques, los pastizales destacan por su abundancia en biodiversidad y son sumamente útiles para la absorción de dióxido de carbono; incluso, en época de humedad brotan flores, algunas de tipo medicinal.

 Detalló que una de las principales contribuciones biológicas de las serpientes de cascabel que viven en los pastizales es el control de plagas de roedores, los cuales son transmisores de enfermedades. “Además, son inofensivas y solo atacan a humanos si son perturbadas de manera directa, ya que reservan su veneno para alimentarse”.

El investigador de la Autónoma mexiquense precisó que en zonas agrícolas perturbadas encontró niveles bajos de biodiversidad genética y poca conectividad, mientras que en zonas de alta montaña del Nevado de Toluca el nivel de diversidad genética es alto.

Armando Sunny García Aguilar recomendó no acabar con el ecosistema de los pastizales, comúnmente intercambiado por la forestación de árboles.

Fuente: NTX