El sector de la construcción registrará este año su mayor caída desde 1995, ya que podría contraerse alrededor de 13 por ciento, equivalente a 160 mil millones de pesos y la pérdida de 200 mil empleos, consideró BBVA México.

El economista en jefe de la institución financiera, Carlos Serrano, explicó que esto será resultado de una menor demanda de vivienda nueva, ya que el principal motor para este rubro es la generación de fuentes de trabajo y se está viendo una destrucción de empleo muy significativa.

Y es que, señaló, tan solo entre marzo y abril se han perdido más empleos de los creados en 2018 y 2019, además BBVA México espera que se pierdan entre un millón 300 mil y un millón 500 puestos de puestos de trabajo durante 2020 como consecuencia de la pandemia.

Carlos Serrano comentó que, a pesar de las obras emblemáticas del gobierno federal, el grueso en gasto en infraestructura va a caer este año, el cual podría recuperarse hasta mediados de 2021.

En este sentido, comentó que la infraestructura podría beneficiarse de la relación comercial con Estados Unidos, ya que si México corrige las malas señales en términos de certidumbre a los inversionistas, como los temas de la  cancelación de la planta cervecera o a empresas de energías renovables, podría tomar una parte de la inversión que está perdiendo China.

Sin embargo, el economista en jefe de BBVA México consideró que la contracción de la industria de la construcción en el país podría durar dos años y medio, por lo que empezaría a verse una recuperación hacia la mitad de 2021.

Expuso que el sector de la construcción llega a esta crisis por la epidemia en una situación de debilidad, ya se había contraído en 2019 un 5.0 por ciento, debido a una caída en la confianza de los inversionistas en este sector, una política de cierre de permisos del nuevo gobierno y menores recursos fiscales a este rubro.

La institución financiera prevé que haya una caída, no tan fuerte como la de 1994 o 1995, pero comparado con otros episodios posteriores, va a ser superior; sin embargo, esperan una recuperación más fuerte, debido a que la banca entra a este episodio con niveles muy altos de solvencia y de liquidez, lo que permitirá que fluya el crédito hacia el sector cuando se normalicen las actividades.

“Puede ser una contracción de mayor duración porque ya lleva un año, además el panorama de inversión en infraestructura se ve bastante peor, porque la situación del Covid-19 va a restar margen de maniobra fiscal”.

Asimismo, comentó que los precios de la vivienda ya presentan menores ritmos de apreciación, pero no están bajando, ya que siguen al alza, pero a un menor ritmo de lo que lo hacían antes, ya que crecían 9.0 por ciento y ahora lo hacen a 7.0 por ciento anual.

Carlos Serrano añadió que están viendo desaceleración en todos los segmentos de vivienda: económica, media, residencial, tanto en usada como nueva, un resultado natural de la menor demanda, además hay una caída también en la oferta.

Fuente: NTX