La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, dijo que la violencia de género debe enfrentarse en alianza con los hombres en general y con los violentos en particular.

“Necesitamos las alianzas con ellos, porque si queremos lograr la paz y la convivencia respetuosa será siempre de la mano con los hombres”, consideró.

El objetivo es que los agresores conozcan los beneficios de renunciar a la violencia, y favorezcan así a la igualdad y el respeto hacia las mujeres, niñas y niños.

Al participar en la presentación del curso en línea “Masculinidades alternativas libres de violencia”, impartido por el Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol), la funcionaria recordó que desde la plataforma de Beijing, en 1995, se planteó la necesidad de trabajar de común acuerdo con los hombres, como aliados.

“Que renuncien a su violencia y que estén dispuestos a generar relaciones democráticas e igualitarias…tener su compromiso para deconstruir esas prácticas, estereotipos y conductas masculinas que generan violencia”, señaló.

Felicitó al Indesol por alentar un gran pacto de convivencia entre hombres y mujeres, en favor de una vida respetuosa; promover un proceso de sensibilización que implique su renuncia masculina a la violencia y a la participación democrática desde las actividades del hogar, es decir, que compartan las actividades domésticas.

Quiero compartirles, añadió Sánchez Cordero, que siempre he pensado que de nada sirve que las mujeres nos estemos capacitando, que conozcamos cómo enfrentar las violencias que sufren otras mujeres, si no tenemos a los hombres como principales destinatarios y pieza fundamental para el cambio hacia una nueva masculinidad.

En un video enviado a Indesol, subrayó que el gobierno de la Cuarta Transformación trabaja para la prevención y atención de la violencia hacia las mujeres; sin embargo, pidió el apoyo de los tres niveles de la administración pública para lograr los objetivos, para atender las causas de la violencia física, sexual, psicológica, emocional, económica y patrimoniales en la vida de las mujeres.

“Esto está anclado definitivamente en una cultura machista, hegemónica, que provoca constantes agresiones en un sistema patriarcal”, reiteró.

Fuente: La Jornada