Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno, consideró que en la Ciudad de México la reapertura de actividades económicas no ha sido acelerada, pues se ha trabajado bien y disminuye el número de hospitalizados de manera lenta, pero con una tendencia a la baja, así como los casos positivos de coronavirus.

Aquí lo importante es seguir dando un seguimiento permanente y mantener un balance, siempre poniendo la salud por delante, en donde no se pierdan más empleos, que pueda abrirse de manera segura y al mismo tiempo tener capacidad para atender casos graves.

Durante la supervisión de las obras en el hospital general de San Miguel Topilejo, la mandataria afirmó que, además, todo el trabajo que se ha realizado en la capital ha sido en coordinación con la Secretaría de Salud federal, así como con el IMSS y el Issste.

Agregó que la próxima semana se cumplirán 15 días con semáforo epidemiológico en naranja, por lo que será fundamental conocer el número de pacientes para tener idea del impacto por la reactivación y tomar las medidas correspondientes.

Comentó que las pruebas PCR han ayudado también a ver de manera temprana si crece la pandemia, por lo que se renovó un convenio con los institutos Nacional de Nutrición y el de Ciencias Genómicas para contar con más reactivos.

Desde el inicio de la crisis sanitaria se acordó realizar 50 mil pruebas que incluyen la toma de la muestra, el isopo, los tubos y su posterior análisis. Ahora aumentamos 50 mil más con ellos y 50 mil que fueron donadas a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, de adquisición alemana, y otras más.

Aseguró que esto ha permitido que el proceso para identificar casos sea mucho más rápido, sin que esté libre de complicaciones, como el retraso en la entrega de resultados, aunque se ha reducido el tiempo. Tenemos un promedio de tres a cuatro días y antes era de seis.

La mandataria recorrió ayer las obras del hospital de Topilejo, que lleva un avance de 81 por ciento, por lo que se espera concluirlo en octubre e inaugurarlo al finalizar este año en beneficio de 150 mil habitantes de la zona aledaña.

El nosocomio tendrá un helipuerto, un semisótano y tres niveles en los que habrá 60 camas. La inversión será de 600 millones de pesos.

Fuente: La Jornada