En mayo el número de personas empleadas en las manufacturas, así como las horas trabajadas y las remuneraciones percibidas continuaron resintiendo los efectos de las medidas de confinamiento por la pandemia del coronavirus, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Aunque a finales de mayo la industria automotriz, considerada como la principal del sector, reinició algunas operaciones, esto no fue suficiente para que comenzara una recuperación en los niveles reportados en la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM).

A tasa anual, las horas trabajadas en la rama industrial cayó 27.5 por ciento, afectando sobre todo a obreros, pues las horas trabajadas de estos trabajadores mermó 29.8 por ciento.

En contraste, en su variación mensual esta medición creció 5.7 por ciento, lo cual pudo ser impulsado por el reinicio de operaciones de la industria automotriz y de autopartes, que fueron consideradas como esenciales con el fin de estar alineadas con las fábricas de Estados Unidos y Canadá, ya que México forma parte de una cadena de valor regional en el armado de vehículos ligeros y pesados.

El número de personal ocupado disminuyó 5.8 por ciento frente al mismo mes del año pasado. Dicha cifra es la más baja desde noviembre de 2019 e incluso menor a la registrada durante abril pasado, cuando el cierre de empresas en el país fue mayor.

Al interior se observó que el grupo más afectados fue el obrero, el cual descendió 6.5 por ciento.

En su variación mensual, el personal ocupado por las industrias manufactureras cayó 1.8 por ciento, por lo que se atenuaron  los efectos de la pandemia.

En cuanto a remuneraciones pagadas al personal de la manufactura, el Inegi reportó que disminuyó 3.4 por ciento en su medición anual, explicado principalmente por la baja de 5.1 por ciento en salarios pagados a obreros.

En la variación mensual, el retroceso de los sueldos y salarios pagados en ese sector fue de 2.2 por ciento, pero la afectación se observó en las remuneraciones a empleados.

Por sector, el más afectado fue el curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, pues las horas trabajadas cayeron 78.7 por ciento, mientras que el personal ocupado disminuyó 13 por ciento. 

Le siguió la fabricación de insumos textiles y acabado de textiles, pues las horas trabajadas disminuyeron 62.8 por ciento anual, mientras que las remuneraciones cayeron 22.5 por ciento.

El sector con la peor caída en personal ocupado fue la fabricación de transporte, la cual disminuyó 11.6 por ciento frente al mismo mes del año pasado. 

La caída más abrupta en la capacidad utilizadas, es decir, en la relación entre el volumen producido y el volumen de producción que se pudo generar,  se observó en el curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, el cual fue de 68.8 por ciento anual.

Le siguió la fabricación de equipo de transporte, que cayó 66.9 por ciento, mientras que la fabricación de prendas de vestir disminuyó 55 por ciento frente al mismo mes del año pasado.

Fuente: La jornada