La construcción profundizó su caída durante mayo pasado. El valor de la producción de las empresas constructoras sumó 19 mil 715 millones de pesos, 34.2 por ciento menos que en el mismo mes 2019. Es la mayor caída en la serie del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), pero además es parte de una sucesión de 23 contracciones seguidas que iniciaron en julio de 2018.

Así, el sector lleva 13 meses seguidos desde que “tocó fondo” en los registros del organismo y mes a mes ha profundizado esa caída. La crisis del coronavirus sólo amplió el deterioro que la industria acumula por casi dos años.

Efecto de estas mermas acumuladas, el valor de la producción en ese mayo equivale a 54 por ciento, casi la mitad, de lo que registró en el mismo mes de 2006, año en el que se inició la serie de Inegi.

Respecto a abril –cuando la industria ya había resentido las medidas de distanciamiento social que buscan desacelerar el contagio de Covid-19 al perder 19.07 por ciento de su valor– en mayo sumó una caída adicional de 5.2 por ciento. Así hila 16 meses seguidos en picada.

En cuanto a trabajadores, Inegi reporta una caída de 22.5 por ciento anual y de 4.7 respecto a abril. Los obreros son quienes más han resentido la disminución de empleos, con reducciones de 27.7 y 5 por ciento, respectivamente.

En horas trabajas, la baja anual fue de 28.2 por ciento y la mensual de 5 por ciento, mientras las remuneraciones promedio en esta actividad cayeron 1.4 por ciento frente a mayo de 2019, pero implican un aumento de 5.2 por ciento respecto a abril de 2020.

Los datos hasta ahora reportados por medio de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC) son para un mes en que el distanciamiento físico aún fue preponderante. Para junio, los directivos de la industria lograron destrabar un inicio de actividades reguladas por el Semáforo Epidemiológico de la Secretaría de Salud.

Fuente: La jornada