La inflación aceleró en julio pasado, hiló así tres meses de repunte y alcanzó la mayor variación desde febrero anterior –mes previo al confinamiento para enfrentar la pandemia–, impulsada por mayores precios de alimentos y combustibles, reportó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En julio la inflación general fue de 3.62 por ciento anual y en la medición mensual fue de 0.66, la mayor variación para dicho mes desde 1999.

Fue la menor desde febrero, cuando se situó en 3.70 por ciento anual.

Continúa observándose un comportamiento errático en algunos componentes de la inflación, con presiones al alza a corto plazo, lo cual se relaciona con los efectos de la pandemia de Covid-19, comentó este viernes la Dirección de Estudios Económicos de Citibanamex.

En julio fue el caso de los precios de las mercancías, que registraron su mayor aumento mensual para un séptimo mes desde 1996, así como de los precios de la energía, que observaron su mayor crecimiento para un periodo similar desde que se tienen registros.

Por el contrario, los precios de los servicios presentaron su menor incremento para julio desde que comenzó la serie, en 1982. Se espera que las poderosas fuerzas recesivas resulten en una desaceleración de la inflación, añadió.

La inflación no subyacente, es decir, la que engloba los bienes y servicios cuyos precios son más volátiles, fue de 1.48 por ciento mensual, mientras que en su variación anual fue de 2.92.

Esto se explicó por el incremento de los precios de los energéticos, que fue de 3.9 por ciento respecto del mes anterior, aunque a tasa anula disminuyó 0.41.

Mientras tanto, el costo de los alimentos pecuarios creció 1.15 por ciento en su variación mensual y 1.73 frente al mismo mes del año pasado.

La inflación subyacente fue de 0.40 por ciento en comparación con el mes anterior, mientras que en su comparación con el mismo lapso de 2019 fue de 3.85. 

Los artículos con mayores aumentos

Los precios de los productos que presentaron mayor incremento en el séptimo mes del año fueron la gasolina de bajo octanaje (5.64 por ciento), el pollo (5.60), la gasolina de alto octanaje (5.26) y la papa (6.61).

Por el contrario, los que registraron disminución fueron el chile serrano (29.20 por ciento), la uva (29.25) y el chayote (24.07).

Especialistas de Monex indicaron que, con los resultados de julio, la inflación sigue alejándose del camino planteado por el Banco de México (BdeM) en su más reciente reporte trimestral, el cual estima que el avance del índice nacional de precios al consumidor será de 3.5 por ciento a finales de año.

“Si bien dicho escenario aún es factible, su consecución dependerá de que las distorsiones ocasionadas por el Covid-19 se disipen pronto y de que la inflación no subyacente se mantenga estable en los meses restantes de 2020.

Consideramos que durante los próximos dos meses la inflación se acercará a niveles de 3.9 por ciento, lo que tendrá implicaciones relevantes sobre el tono de la política monetaria, apuntaron los expertos.

La contracción de la actividad económica y de la demanda (por la caída del consumo) compensaron parte del efecto al alza sobre la inflación que tendrían la depreciación cambiaria, la interrupción de la oferta de bienes y servicios y otros”, apuntó el área de análisis de Ve por Más.

Ante la incertidumbre sobre el desempeño de la inflación, la economía y las condiciones, si se considera el nivel actual y esperado de las tasas de interés externas, es de prever que el BdeM anunciará la semana próxima –en su reunión de política monetaria– una última reducción en la tasa de interés de referencia, en este caso de medio punto porcentual, para ubicarla en 4.50 por ciento, agregó.

Fuente: La jornada