Pedro Jiménez Rodríguez

De pena ajena la preparación que están haciendo los principales partidos de oposición, para enfrentar las elecciones del año próximo, en las que además de elegirse 15 gobernadores, los 500 diputados federales y los 16 alcaldes de la ciudad de México, se renovaran presidencias municipales y congresos locales.

Por un lado el PAN, que ha dado muestras de ser la oposición más renuente  dar su brazo a torcer ante el gobierno  Morenista, sigue viviendo en el pasado y está enfrascado en sus eternas broncas internas.

Su líder Marko Cortes, sigue soñando que el presidente Andrés Manuel López Obrador va a cumplir su palabra de que no va a meter las manos en el proceso electoral del 2021 y que dejara que su Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se rasque con sus propias uñas, cerrando los ojos ante la evidencia de que ya está en campaña, recorriendo el país y todos los días en su mañanera.

Para colmo, Marko Cortes, sigue con la idea de que solito el PAN le puede ganar a Morena por lo menos diez de las 15 gubernaturas en disputa y más de un centenar de los 300 distritos en que se elegirán diputados.

Se niega el dirigente blanquiazul a reconocer las encuestas que marcan claramente la tendencia, que la gente que si va a votar el primer domingo de julio del año próximo lo hará por los candidatos de Morena.

Igualito le pasa a Alejandro Moreno, dirigente de lo que queda del PRI, pues no solamente cierra los ojos ante la realidad de que el otrora partidote ya no tiene gas, se le acabo y va en picada hacia abajo.

Por eso en lugar de ponerse las ílas y llamar a consolidad  la BOA (Bloque Opositor Antiamlo), se encierra en su círculo d incondicionales y hasta se atreve a promover que le den más facultades a la dirigencia nacional para que nombre candidatos a cargos de elección popular, sin consultar  a nadie, por sus pistolas los va a designar.

Está claro que Alito no se manda solo, responde a las órdenes de sus jefes que encabezan Enrique Peña Nieto y Carlos Salinas de Gortari, pero lo que extraña es que los priistas, sobre todo los gobernadores, senadores y diputados, así como los presidentes municipales, estén calladitos y no alcen la voz.

Algunos priístas distinguidos que mantienen privilegios, comentan por lo bajo que el gran acuerdo es aliarse a Morena al cuarto para las doce, con lo que mantendrán ciertas plazas y privilegios, pero habría que preguntarle a los dirigente de Morena, sobre todo a Alfonso Ramírez Cuéllar, si están dispuestos a compartir la mesa con sus odiados rivales del PRI.

De Movimiento Ciudadano, el PRD  y los partidos nuevos, mejor ni hablar, no cuentas, con veletas que se  mueven para donde sopla el viento y solo les interesa mantenerse pegados a la ubre del presupuesto.

EL PULSO.- Por cierto, ya está listo el tinglado para que el 1 de septiembre asuma la presidencia de la Cámara de Diputados el petista-moreno Gerardo Fernández Noroña. En el senado el elegido para presidirlo en el tercer año de ejercicio será Higinio Martínez, con el fin de placearlo para que sea el candidato de Morena a la gubernatura del estado de Mexico.

Alejim04@gmail.com