La Universidad Autónoma del Estado de México expresa su empatía y solidaridad a todas las familias y personas que, a 35 y tres años de los sismos de 1985 y 2017, todavía no se acostumbran a la pérdida de sus seres queridos, subrayó el secretario de Rectoría de la institución, Juvenal Vargas Muñoz. 

Al presidir la ceremonia luctuosa conmemorativa a los sismos de 1985 y 2017, en el Patio del Centenario del Edificio de Rectoría, donde se guardó un minuto de silencio por las víctimas de estos hechos, el servidor universitario enfatizó que “sabemos la importancia de no olvidar, de recordar para resurgir y renacer todos los días”.  

En el marco de la Semana Institucional de Protección Civil, Vargas Muñoz puntualizó que la cultura del respeto y el cuidado de la vida debe extenderse y prevalecer por encima de todo. Con esta ceremonia, indicó, se honra la memoria, se recuerda a los fallecidos y se preserva la vida. 

Por su parte, la directora de Seguridad y Protección Universitaria, Griselda Camacho Téllez, destacó que la máxima casa de estudios mexiquense tiene el deber de generar una aguda sensibilidad antes los fenómenos naturales. 

Expresó que luego de los dos sismos que sacudieron al centro del país surgió la fuerza de los mexicanos para ayudar y ser solidarios. La Universidad, mencionó, fue sensible y esta ceremonia es un homenaje a todas las víctimas y sirve para honrar a los héroes de la protección civil. 

La Autónoma mexiquense, finalizó, trabaja cotidianamente para mejorar las estrategias de seguridad y aumentar las medidas de protección civil. “Un espacio seguro, sin riesgos y con un clima de tranquilidad es un ámbito propicio para la reflexión, el desarrollo del conocimiento y la óptima formación de buenos universitarios y mejores seres humanos”.