Durante el confinamiento por la COVID-19 creció la violencia contra las mexicanas en su entorno familiar, siendo la impunidad uno de los factores que alientan este tipo de delitos, afirmó la especialista Pamela Teutli Elizondo, en la Universidad Autónoma del Estado de México.   

En el marco de las actividades virtuales que realiza la Coordinación Institucional de Equidad de Género (CIEG) de la UAEM, Teutli Elizondo dictó la conferencia “Violencia contra las mujeres y niñas: acceso a la justicia”, a través de la cual ofreció un panorama de los delitos contra la mujer durante el presente año, incluido el feminicidio, que de enero a agosto sumó 626 casos. 

La experta refirió que en México se registran entre nueve y 11 feminicidios diarios. Hay una alta incidencia de violencia familiar, dos de cada tres mujeres han experimentado un acto violento, la mayoría cometido por su pareja, mientras que 90 por ciento de los feminicidios que ocurrieron entre 2014 y 2017 aún no tienen sentencia. 

Teutli Elizondo, también directora del Programa de Igualdad de Género de la Facultad Libre de Derecho de Monterrey, indicó que de enero a agosto de 2020 hubo un incremento de llamadas al 911 por violencia contra la mujer, sumando 178 mil 31.  

“Tan solo en marzo se registraron tres mil 729 llamadas diarias. También aumentaron las solicitudes de refugio y en contraste, como consecuencia del confinamiento por la pandemia, se limitó el acceso a las instituciones de impartición de justicia y se disminuyeron los recursos para atenderla”. 

La especialista aseveró que cuatro de cada 10 delitos que se cometen contra la mujer como hostigamiento sexual, violencia psicológica, física, económica y patrimonial ocurren en el entorno familiar, por la pareja o un conocido de la víctima, por lo que incluso, puede derivar en un feminicidio. 

Por ello, consideró que la justicia relativa a los delitos contra la mujer debe tener una perspectiva de género, lo que va a permitir visibilizar las desigualdades entre hombres y mujeres y los efectos que podrían tener en las instituciones. 

Pamela Teutli Elizondo resaltó la importancia de que al impartir justicia se identifiquen y eviten estereotipos y prejuicios, se evite la revictimización, promueva un enfoque diferenciado, acompañamiento constante, valore el riesgo de la víctima y litigue con perspectiva de género.