El mayor reto para las zonas turísticas de México es atraer viajeros extranjeros y asegurar, a través de las redes, que los hoteles y restaurantes siguen los protocolos de sanidad y son rigurosos con la desinfección de áreas, detalló el chef Christian Maldonado Álvarez, en la Universidad Autónoma del Estado de México. 

Al dictar una conferencia virtual en línea, en el marco del 20 aniversario de la Licenciatura en Gastronomía de la Facultad de Turismo y Gastronomía de la UAEM, el experto sostuvo que el restaurantero es uno de los sectores de la economía más afectados en todo el mundo por la pandemia de COVID-19.

Señaló que los protocolos sanitarios para los restaurantes son distintos en cada estado; sin embargo, en términos generales el aforo de comensales no puede ser mayor a 50 por ciento.  

“La reapertura de restaurantes está condicionada a una separación de metro y medio entre mesas; la recepción debe ofrecer a comensales tapetes sanitizantes, gel antibacterial, toma de temperatura, así como llevar una bitácora de ingreso. Asimismo, todo el personal del restaurante debe portar cubrebocas y guantes, además de llevar un riguroso seguimiento médico”.  

Al compartir su experiencia en la apertura de la zona turística de Cancún, Christian Maldonado Álvarez manifestó que algunos hoteles reportan 15 por ciento de ocupación, lo que exige un ajuste en los precios para atraer a nuevos clientes y generar estrategias conjuntas para ayudarse entre sí, como ofrecer servicio de alimentos a los hoteles. 

Finalmente, indicó que ante un probable rebrote de contagios de COVID-19, los restaurantes estarían obligados a cerrar nuevamente y ofrecer sus servicios a través de plataformas digitales para entregas a domicilio. Hasta el momento, el uso de redes sociales y las recomendaciones de los comensales han contribuido a la supervivencia de algunos restaurantes.