En los primeros meses de este año, Raymundo Collins pudo entrar por tierra y sin mayor restricción a Estados Unidos en calidad de turista, con su propio nombre y sin utilizar un alias, cuando supo que había algo en su contra.

De acuerdo con fuentes del gobierno de la Ciudad de México, si el ex funcionario que ocasionó un millonario daño al erario desde la dirección del Instituto de Vivienda (Invi) sigue en el vecino país, estaría por vencer el permiso de permanencia que se otorga por seis meses a los visitantes.

En la información se reconoce que no hay una ciudad o dirección específica en la que pueda estar Collins, pero por eso se está haciendo la búsqueda y suponemos que nos la harán saber las autoridades de ese país, pero no nos han dicho nada, dijeron tras la solicitud de extradición solicitada por medio de autoridades federales.

En su estrategia para escapar, Collins tuvo una controversia porque la información que le llegó fue relativa a que el caso en su contra era por su gestión como titular de la Central de Abasto, el cual ya había prescrito, pero en realidad el delito que se le imputa tiene que ver con el tema de construcción y sus funciones en el Invi, señalaron.

Las imputaciones están relacionadas con predios, obras y su relación con constructoras del llamado cártel inmobiliario, pues tenía a su cargo la autorización de recursos con documentación y bases que no son las correctas, además de que hay una actuación indebida al autorizar cosas que no estaban dentro del presupuesto.

Collins cuenta con una orden de aprehensión por su presunta participación en uso indebido de atribuciones y facultades, pues se presume que incurrió en un manejo faccioso que configura el enriquecimiento ilícito, dijeron las fuentes.

Por eso, dentro de las pesquisas se dio seguimiento a su casa de Tequesquitengo, Morelos, donde se encontraron 41 vehículos de colección, uno de ellos con valor de 400 mil dólares (más de 8 millones de pesos), motocicletas, acuamotos, lanchas y obras de arte no declarados que se integrarán a la carpeta de investigación.

Si llegara una persona que dijera que todos esos bienes son suyos, se tendrían que determinar vínculos y deberá demostrarlo no sólo con declaraciones en los medios, sino ante las autoridades, precisaron.

Por otra parte, informaron que en los casos del ex secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda, Felipe de Jesús Gutiérrez, y del ex comisionado para la Reconstrucción, Édgar Tungüí, no hay nada.

Mencionaron que en el caso del segundo se aseguraba que estaba en Europa, pero no ha hecho algún movimiento que permita determinar su localización, además de que el delito que se le imputa no es considerado grave para la Unión Europea.

Los montos y estas cosas no son delitos que ellos persigan, porque también es un problema de prioridades, no es que le pidas algo y lo hagan, está difícil, reconocieron.

Fuente: la jornada