A horas de que se cerrarán las actividades en la Ciudad de México, los ciudadanos aprovecharon para realizar compras de pánico en el Centro Histórico y los comerciantes tomaban con incredulidad la noticia del semáforo rojo.

En un recorrido de 24 HORAS por calles como Pino Suárez y Correo Mayor, se vio que a algunos comerciantes fijos les tomó por sorpresa la decisión de las autoridades de que se cerrarán las actividades no esenciales hasta el 11 de enero.

Algunos no podían creer que solo les quedaban unas horas de lo que consideran la época de mejoras ventas en el año y otros mostraban su preocupación porque no sabían que hacer con su mercancía.

Cerca de las 17:00 horas cuando seria el cierre definitivo, los policías alistaban el operativo para que los negocios cerrarán.

Ciudadanos y comerciantes apuraban las compras navideñas; mientras los agentes se ponían en un plan estricto para evitar que más personas ingresaran al primer cuadro de la ciudad.

Los comerciantes ambulantes comenzaron a levantar su mercancía y los fijos prohibieron la entrada y solo permanecieron los que ya estaban adentro.

El escenario fue muy diferente en la plaza que se ubica en las inmediaciones del metro Pino Suárez, donde las personas seguían comprando ya cuando había anocheciendo.

A pesar de que la Ciudad de México se encuentra en máximo riesgo de contagio de Covid, mares de personas circularon en el Centro Histórico antes del cierre de actividades.

Fuente: 24 horas