El crecimiento de la región sur del país es un pendiente histórico para la agenda de desarrollo económico nacional, pues desde hace décadas parece estar condenado al atraso, afirmó el investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma del Estado de México, Leobardo de Jesús Almonte. 

            El especialista del Centro de Investigación en Ciencias Económicas de la Facultad de Economía de la UAEM detalló cómo los estados del sur de México han padecido el atraso en crecimiento económico, tomando como referencia hechos coyunturales financieros de impacto en el país. 

Refirió que según datos dados a conocer por el INEGI en materia de Producto Interno Bruto (PIB) de 1980 hasta 2019, se pueden identificar algunas regularidades en la dinámica de crecimiento de las economías estatales. 

Señaló que de 1980 a 1993, previo al inicio del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, el crecimiento económico se distribuía en las tres regiones del país, siendo las entidades que más crecían: Nuevo León, Zacatecas, Nayarit, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Tabasco, Yucatán y Quintana Roo. 

Sin embargo, puntualizó Leobardo de Jesús Almonte, este panorama se modificó y en la década de 2009 a 2019, después de la recesión económica, se confirma y evidencia que el norte del país creció y sigue creciendo más que la región sur de México. 

El académico aseveró que Sonora, Baja California, Chihuahua, Coahuila, San Luis Potosí, Nuevo León, Baja California Sur, Guanajuato, Querétaro y Aguascalientes generaron tasas de crecimiento que oscilaron entre 3.5 y 4.5 por ciento. 

En contraste, indicó, entidades sureñas como Campeche y Tabasco tuvieron un crecimiento económico de -4.0 y -1.0 por ciento, respectivamente, mientras que Chiapas alcanzó 0.15 por ciento; Oaxaca, 1.2, y Veracruz, 1.5, es decir, la diferencia de crecimiento entre una entidad norteña y una del sur es muy amplia. 

Leobardo de Jesús Almonte destacó que el único estado que de manera histórica es la excepción en la región sur mexicana es Quintana Roo, que tiene niveles de crecimiento similares a los del norte del país.