Los integrantes del grupo parlamentario del PVEM propusieron reformas a los artículos 8º y 94 de la Ley de Protección y Defensa al Usuario de Servicios Financieros, con el fin de evitar llamadas a números móviles o fijos, por parte de instituciones financieras, para promover la contratación de productos o servicios.

La modificación señala que queda prohibido que las instituciones financieras, de manera directa o por interpósita persona, transmitan información telefónica, sea fija o celular o por cualquier otro medio destinado a promover la contratación de productos o servicios financieros, a los clientes que expresamente les manifestaron su voluntad de no recibirlas.

Agrega que las solicitudes de inscripción al Registro Público de Usuarios (REUS) deberán ser procesadas de forma inmediata, por lo cual las instituciones financieras no podrán enviar publicidad o transmitir información destinada a promover la contratación de productos o servicios financieros a las direcciones de correo electrónico o a los números telefónicos, sean fijos o celulares.

La iniciativa, también suscrita por diputadas y diputados de Morena y turnada a la Comisión de Hacienda y Crédito Público, señala que actualmente los usuarios de telefonía celular en México reciben cada año cientos de llamadas para ofrecerles servicios, aún y sin ser clientes de las empresas que realizan la oferta, situación que llega a ser muy molesta.

Dichas llamadas pueden ser a toda hora y muchos de quienes las contestan lo hacen por la naturaleza de su trabajo o relaciones, aún y cuando desconocen de donde están llamando, precisa.

Por ello, refiere, en 2007 se creó el Registro Público para Evitar Publicidad (REPEP), en la cual se han registrado 376 mil 435 números telefónicos y se han recibido 3 mil 65 denuncias. Además, se cuenta con el Registro Públicos de Usuarios (REUS), el cual contiene un padrón de los usuarios del sistema financiero mexicano que no desean ser molestados con publicidad.

Destaca que los responsables de estas llamadas suelen ser bancos, tarjetas de crédito, empresas y Call centers, que hostigan constantemente a las 20 millones de líneas fijas y a las 112 millones de líneas móviles que hay registradas en el país.

Ello, debido a que existen vacíos en la ley que permiten burlar la prohibición a las instituciones financieras de enviar publicidad a clientes que expresamente les manifiestan su voluntad de no querer recibirlas o que están inscritos en el REUS, cuyo propósito es precisamente evitar el envío de esa publicidad.