Fabián Medina, jefe de la oficina del canciller Marcelo Ebrard Casaubón, renunció este jueves al cargo.

Medina, uno de los hombres más cercanos y principales colaboradores del titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó su dimisión en su cuenta de Twitter, donde incluso cambió su estatus de funcionario a cuenta personal.

“A partir de hoy, decidí emprender nuevos proyectos fuera de la &commatSRE_mx. Agradezco de todo corazón a los seguidores de esta cuenta por interesarse en los temas sobre política internacional y demás tópicos que comentábamos”, tuiteó el ex ahora funcionario.

A la par, en redes sociales circula un documento que presuntamente sería la renuncia de Medina en la que se lee: “Querido Marcelo. Ante la situación actual en la Cancillería, me permito presentar mi renuncia con carácter irrevocable a la Jefatura de Oficina que me conferiste desde el 1 de diciembre de 2018. Deseo de corazón que sigas teniendo éxito, y que mires siempre por el bien de nuestro amado México”.

Más de dos horas después de que Medina reportó su dimisión, un tuit en la cuenta institucional de la cancillería dijo: “La &commatSRE_mx informa que &commatgfabianmedina presentó esta mañana su renuncia como Jefe de la Oficina. Agradecemos y reconocemos su destacada labor en la institución, principalmente en el tema del combate al tráfico de armas. Le deseamos mucho éxito en sus nuevos proyectos”.

Sin embargo, la SRE no ha respondido preguntas de representantes de medios de comunicación ni ha aclarado si el documento es real y cuál sería “la situación actual” presuntamente argumentada por Medina.

Medina era uno de los principales operadores y hombres de confianza del canciller Ebrard.

Desde su oficina se encabezó una investigación –solicitada por el propio presidente Andrés Manuel López Obrador— para develar el problema del tráfico ilícito de armas desde Estados Unidos a México, las cuales terminan en manos del crimen organizado.

En esa documentación, Medina encontró que los últimos diez años han ingresado ilegalmente al país, sobre todo por la frontera norte, entre 2.5 y 3 millones de armas, y 80 por ciento de ellas fueron fabricadas por empresas del ramo de Estados Unidos. El estado desde el que mayores entradas irregulares de armas se da en Texas.

Esta investigación ha permitido al gobierno mexicano demandar a su par estadunidense una mayor colaboración para frenar el tránsito ilícito de armamento a nuestro país.

Fuente: La jornada