El rector de la Universidad Autónoma del Estado de México, Alfredo Barrera Baca reconoció a integrantes de la Fraternidad Institutense como personas éticas y con una profunda vocación social, cuyo ejemplo de vida es la mejor defensa a la autonomía universitaria y modelo para quienes actualmente estudian o trabajan en esta Casa de Estudios.  

    Al encabezar la Reunión Anual de la Fraternidad Institutense 2020, Alfredo Barrera sostuvo que el legado de los institutenses es el espacio de libertad para madurar y crecer en la responsabilidad de servir a los demás, pues esto corresponde a la vocación que se transmite en las aulas universitarias y por la cual se espera que los egresados, con su desempeño ético y comprometido, rindan homenaje a la institución.  

En la Sala de Rectores del Edificio de Rectoría, Alfredo Barrera destacó que los homenajeados son prohombres de la vida pública estatal, pero sobre todo, de una generación que supo construir una identidad colectiva como la Fraternidad Institutense, cuyas aportaciones son evidentes para hombres y mujeres que hoy en día conforman la comunidad universitaria. 

Durante este importante evento, los integrantes de la Fraternidad Institutense, José Antonio Muñoz Samayoa, Carlos Barraza García y Arturo Naum Martínez Legorreta recibieron los galardones por su trayectoria institucional y profesional.   

    En su oportunidad, el Secretario de Difusión Cultural, José Edgar Miranda Ortiz, recordó que la Fraternidad Institutense está conformada por estudiantes de bachillerato y licenciatura que vivieron, se formaron y, sobre todo, aportaron para que el entonces Instituto Científico y Literario Autónomo del Estado de México (ICLA) se transformara en la Universidad Autónoma del Estado de México, el 21 de marzo de 1956. 

    Cabe mencionar que el galardonado José Antonio Muñoz Samayoa cursó la preparatoria en el entonces ICLA y posteriormente, en la UAEM, estudió las licenciaturas en Administración de Empresas y Contaduría Pública.  

En tanto, Arturo Naum Martínez Legorreta, estudió la licenciatura en Administración de Empresas en el ICLA y destacó por sus logros deportivos al integrar la primera generación de jugadores del equipo de futbol americano Potros Salvajes de la UAEM.  

Finalmente, Carlos Barraza García estudió el bachillerato en el ICLA al ingresar en 1948, durante ese tiempo consiguió logros deportivos en el atletismo y  fue jugador del Club Deportivo Toluca en la primera división.