Porfirio Muñoz Ledo acusó que el proceso interno de Morena para la elección de sus candidatos puso al descubierto “profundas lacras” en su dirigencia nacional.

Por medio de un posicionamiento de militantes, Muñoz Ledo dejó en claro que el proceso de selección despertó la “indignación de las bases y pone en peligro su mayoría en el Congreso”.

“Urge una sanitización y sanciones drásticas a los responsables. No se puede edificar democracia mediante el despotismo y la corrupción”, argumentó.

El documento señaló que todo el proceso interno para la selección de candidatos de Morena para las elecciones intermedias resultó violatorio de derechos y principios legales y constitucionales.

Desde la convocatoria hasta la selección de las candidaturas. Las conquistas históricas de la joven democracia mexicana y los incansables esfuerzos por salvaguardar las prerrogativas ciudadanas, fueron ultrajadas por algunos nuevos dirigentes del partido”, refirió.

Y es que, Muñoz Ledo apuntó que “la certeza jurídica se vio vulnerada”, pues no se establecieron fechas, requisitos o plazos determinados para el registro ante la Comisión Nacional de Elecciones; además de que, estatutariamente, no existe procedimiento de registro de los aspirantes.

Denunció que el derecho de acceso a la transparencia fue violentado desde el momento en el que no se hicieron públicas las listas de candidatos y tampoco se inició con algún procedimiento para tal efecto.

“Las candidaturas, como si de monedas de cambio se tratase, fueron repartidas entre favorecedores políticos sin otorgarle la más íntima importancia a las destacadas trayectorias de diversos actores políticos, cuya participación al seno del partido ha redundando en su beneficio, así como en el de la nación”, externó en un desplegado publicado en dicha red social.

Sin mencionar a nadie, el legislador señaló que la dirigencia del partido “optó sesgadamente por unos intereses, particulares y mezquinos, sobre otros, nacionales y generales”; y refirió que el cargo implica una calidad ciudadana intachable, caso contrario a lo que se vive al interior del partido político dirigido por Mario Delgado: “servilismo, parcialidad y comportamiento de camarilla”, apuntó el legislador.

Muñoz Ledo indicó que la ruptura del principio de independencia implica traición a la izquierda, “el partido se convierte en cobijo de viles títeres de grotescos haberes”, expresó.

“Las luchas democráticas, de cuya continuidad Morena se auto-designó como heredero natural se diluyen por los ofensivos actos de la dirigencia, entregándose a provechos ajenos al instituto político y a lo que éste aspira a representar en la sociedad mexicana”.