Javier Divany Bárcenas

“Si te caes siete veces, levántate ocho”, y el momento de levantarse de esta crisis económica, política, de inseguridad, de salud y del estado decadente democrático está por llegar con las elecciones del 6 de junio, en donde muchos mexicanos podrán direccionar el rumbo del país con la reflexión de su voto.

Mientras tanto, focos rojos alertan al país de una crisis generalizada y emanada desde el gen morenista en Palacio Nacional, desde donde las órdenes son únicas y sin derecho a réplica, donde la palabra del tabasqueño, Andrés Manuel López Obrador, se convierte en mandato y no una propuesta para el cambio.

El riesgo de fracturar la democracia la está propiciando el mismo Andrés Manuel quien ha pedido a los morenistas en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República, así como al dirigente Nacional, Mario Delgado, iniciar un juicio político contra el presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) Lorenzo Córdova Vianello y algunos consejeros, por atentar supuestamente contra Morena.

Según ellos, porque el INE negó el registro a 27 candidatos morenistas que no cumplieron con la ley electoral, y entre ellos se llevaron entre las patas al compadre consentido de Andrés, a Félix Salgado Macedonio, quien está en riesgo de no poder participar en esta ocasión como candidato al gobierno de Guerrero.

Otro foco rojo que pone en riesgo la democracia mexicana está en la libertad de expresión, que no se ejerce en este gobierno, pese al discurso de Andrés Manuel que asegura que la hay, pero en la práctica utiliza ataques públicos desde Palacio Nacional contra la llamada prensa fifi a través de redes sociales y para todos aquellos que no opinan igual a la ideología de su partido.

La censura sexenal-AMLO es sigilosa, aunque no necesita decirlo abiertamente, sólo basta que en las conferencias mañaneras ataque a algún medio que escribe contra él o su gobierno, al que señale de no ser de confiar o ser mentiroso, pese al prestigio de periódicos como El Universal, Reforma, El Sol de México, El Economista, El Financiero o periodistas de la talla de Carlos Loret, Joaquín López Dóriga, Héctor de Mauleón, entre muchos otros medios impresos y electrónicos.

Los ataques contra estos medios y periodistas, y contra muchos otros, fueron orquestados desde la Agencia de Noticias del Estado Mexicano, Notimex, (que tiene más de un año en huelga, desde la llegada de Sanjuana Martínez), como parte de la estrategia anti-comunicación-social y en defensa total del presidente de México.

Esos ataques merecieron la crítica severa del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que en su último informe de países sobre prácticas de derechos humanos por violaciones a la libertad de expresión y ataque en línea contra periodistas, señalaron a la Agencia Notimex y a su directora Sanjuana Martínez, como integrantes de esta lista, a la que Andrés Manuel salió a defender.

Sanjuana Martínez Montemayor ha usado en todo lo que va del sexenio el poder y el dinero del erario a través de Notimex, para defender a su jefe el tabasqueño, pero además la 4T ha impedido que la mujer más protegida del gabinete no cumpla con su obligación de comparecer ante el Congreso de la Unión, pese a que la ley la obliga. Pero qué le hacemos si “Dios los hace y ellos se juntan”, para cubrir todas sus fechorías.

Pareciera ser el peor momento de la historia política de México que se escribe con la tinta indeleble de la Cuarta Transformación (4T), una historia negra de muertes, de crisis económica, de divisionismo, de indiferencia por quien nos gobierna desde Palacio Nacional, quien concentra todo el poder en un solo hombre, el presidente.

El foco rojo de los cientos de miles de muertes en México por la peor pandemia de la historia del mundo, el COVID-19, miles de empleos perdidos por esta crisis de salud, pero además por una política económica equivocada con números negativos desde el arranque del sexenio.

Las luces de alarma también se encienden en el sector empresarial donde los ataques son constantes desde Palacio Nacional hacia este sector. El actual gobierno no genera empleos, pero cómo los ataca, y ejemplo de las agresiones políticas y víctimas son la cadenas Oxxo, Bimbo, Walmart y otras a quienes señala de no pagar los servicios e impuestos.

También contra empresarios quienes se han amparado, víctimas de las reformas Eléctrica, de hidrocarburos, y próximamente vendrá la fiscal, impulsadas por el hombre de Tepetitlán, quien sólo pretende meter más candados a los pocos comercios y negocios de la pequeña y media industria existentes y contra quienes ahora va una reforma para pagar más impuestos, porque ya no tiene de donde recuperarse por el pago de las vacunas.

Y ya no hablaremos de la inseguridad, que en números rojos, los focos también se encienden por tantas ejecuciones en estados como Guanajuato, Michoacán, Jalisco, Estado de México, Veracruz, Tamaulipas, Ciudad de México, donde a pesar de millonario gasto para la creación de la Guardia Nacional, los crímenes no bajan en México.

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@javierdivanybz