El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, informó sobre compra de la refinería Deer Park de Houston, Texas, propiedad de Shell.

“Vamos a informar sobre la compra de las acciones de la refinería Deer Park, que está ubicada en Houston, Texas que es propiedad de Shell, y que ya iniciamos el proceso de adquisición para que esta refinería forme parte de los bienes de nuestro país, que sea propiedad de México, se va a informar y se invitó a los integrantes del Consejo de Administración de Pemex”, indicó el mandatario mexicano.

La inversión fue de 596 millones de dólares, explicó el director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero Oropeza.

De acuerdo a Romero Oropeza, el origen de la compra fue en agosto de 2020 cuando Shell anunció que vendería algunas de sus refinerías que no estuvieran ubicadas en puntos estratégicos, el caso de la refinería Deer Park.

El director de Pemex avisó del anuncio al presidente mexicano, y según narró Romero Oropeza, López Obrador aceptó entrar en negociaciones para la compra, con una condición, dijo, que siempre y cuando, fuera la ubicada en Houston, Texas,

“Tuvo su origen en agosto de 2020, a partir del anuncio de Shell de vender algunas de sus refinerías… la respuesta del señor presidente fue afirmativa pero condicionada a adquirir justamente la de Deer Park, una de las que Shell no estaba dispuesta a vender”, señaló el director de Pemex.

Luego de meses de negociaciones, se logró la operación, que también incluye el inventario de crudo y petrolíferos, consistirá en 106 millones de dólares en efectivo y 490 millones de dólares de deuda de Shell, precisó Romero Oropeza.

Pemex si bien era ya dueña de la mitad de las acciones de dicha refinería, no tenía el control de la misma, por lo que no generaba ganancias para México, ya que las utilidades generadas se reinvertían en el complejo, explicó López Obrador.

“Pemex tenía una participación importante, pero no tenía el control de la refinería, siempre la refinería estuvo controlada por Shell, y esto llevó a que las utilidades se reinvierten en la propia refinería, no había utilidades, a eso me refería.

Ahora Pemex tendrá el control de la refinería, o está en proceso de concluirse, pero ya se firmaron todos los documentos, se cerró la operación”, señaló.

López Obrador aseguró que la compra es con el propósito de alcanzar la autosuficiencia en combustibles, además reiteró que en el futuro, México ya no venderá petróleo crudo al extranjero, sino que la extracción será para consumo del mercado interno.

“Es importante que se sepa que nos convertimos en el país petrolero del mundo que más compra gasolinas y otros petrolíferos al extranjero, entonces ahora se está llevando a cabo un cambio, dirían los tecnócratas un cambio de paradigma o un nuevo plan de negocios, ya no vamos a vender en el futuro petróleo crudo, ni a comprar gasolinas, Pemex va a tener la capacidad de producir los combustibles que se venden en el país, con el propósito de que tengamos autosuficiencia, que no tengamos dependencia, y que también podamos garantizar que no aumente el precio de la gasolina y el diésel.

En términos también generales, es importante que todos estemos informados, que aun cuando hemos descubierto tres grandes yacimientos, tenemos materia prima suficiente, no vamos a extraer más allá de lo que necesitamos en nuestro mercado interno, porque se trata de un recurso no renovable que tenemos que cuidar y que debemos de dejar de herencia a las nuevas generaciones, entonces tenemos para extraer más de tres millones de barriles diarios, pero hemos decidido no producir de dos millones de barriles diarios”, informó el presidente mexicano.

El directivo de Pemex detalló que Pemex contaba con el 49.95 % de las acciones tras una asociación de 1993 con Shell, que controlaba el 50.05 % restante y que espera concretar la transacción en el último trimestre de este año.

La refinería tiene una capacidad de 340.000 barriles diarios, de los que 110.000 son de gasolina, 90.000 de diésel, 90.000 de turbosina y el resto de otros productos, enunció el director de Pemex.

La compra ha despertado críticas porque Shell había anunciado en febrero pasado el cierre de la planta Deer Park porque no se podía costear y como parte de un plan de reestructuración para deshacerse de la mitad de sus refinerías para la transición energética.

El “rescate” de la empresa del Estado y del petróleo es una de las principales apuestas de López Obrador, quien reiteró la meta de producir 1,8 millones de barriles diarios de combustible para destinarlos de forma exclusiva a gasolinas para consumo nacional.

La petrolera del Estado perdió 21.417 millones de dólares en 2020 en “la mayor crisis” de su historia, por la pandemia de Covid-19, según admitió la propia empresa, que en el primer trimestre de 2021 todavía registró pérdidas por 1.813 millones de dólares.

“Consideramos que se trata de una excelente iniciativa respaldada por los grupos técnicos expertos de Pemex que incrementa de forma inmediata y, sobre todo, a muy bajo costo, el procesamiento del crudo y la producción de petrolíferos”, indicó la consejera Laura Itzel Castillo.

Fuente: Infobae