Aunque inicialmente había dicho que se separaría del ejercicio de gobierno, ahora que su esposo Samuel García fue electo gobernador, la influencer Mariana Rodríguez confirmó que será la encargada del sistema Desarrollo Estatal de la Familia en la entidad.

Mediante una interacción con fans en Instagram, dijo que involucrará a sus seguidores en su trabajo en el que dijo que será una activa esposa del mandatario emergido de Movimiento Ciudadano.

Cuando le preguntaron: “¿Cuál será tu meta por cumplir, siendo la primera dama de Nuevo León?”, respondió: “Muy buena pregunta, a la cual no tengo respuesta ahorita. Tengo que empaparme mucho del DIF, de lo que se hace, de verdad, y de lo que tiene qué mejorar, para tener una meta establecida”.

Señaló que durante el recorrido en la campaña, antes de la elección del 6 de junio pasado, tuvo la oportunidad de conocer mejor Nuevo León y decidir las acciones que quiere emprender como esposa del gobernador electo, que entra en funciones el 4 octubre.

“En la campaña me ayudó mucho ver la realidad en la que está nuestro estado, como vive la gente, necesidades y carencias que hay que son muchísimas. Así que hay muchas cosas que quiero hacer por animales, medio ambiente, movilidad, aunque le va a tocar más a Samuel, pero yo también quiero influir”, respondió a sus seguidores a los que llama “chabacanos”.

De igual manera, llamó a la ciudadanía a participar con ella en el mejoramiento de la entidad.

“Van a participar ustedes como ciudadanos y yo los voy a tratar de involucrar lo más que se pueda, porque sería importante que como ciudadanos participemos en temas políticos. Muchas veces somos muy, muy muy buenos para señalar y no para actuar. Yo los voy a  estar invitando para que actúen con nosotros”, señaló desde el sillón de lo que parece ser su casa.

De igual forma, dijo que Samuel García Sepúlveda ganó la elección por su capacidad y no por interacción de ella, como influencer, como se manejó después de los comicios.

“Samuel ganó porque está preparado, es inteligente y la gente quería un cambio. Claro que le ayudé, pero no fue por mí que ganó. Antes de empezar la campaña yo le había dicho a Samuel que lo iba a acompañar, pero que yo nada que ver y, la verdad, al ver la realidad de Nuevo León me hizo abrir los ojos muchísimo”, dijo.

Consideró que a ella le resultaría fácil quedarse “cruzada de brazos” para que su marido haga el trabajo, por lo que decidió estar a su lado “desde cualquier trinchera”.

“Vamos a hacer muy buen papel los dos”, señaló.

Fuente: Proceso