Las expectativas de inflación de los Especialistas del Sector Privado consultados por el Banco de México (Banxico) se encuentran en 5.58% para el cierre del año que está arriba del 5.02% previsto el mes pasado y completan así 12 meses consecutivos de ajustes al alza.

Esta nueva previsión es la más alta esperada para la variación general de precios, prevista por los expertos consultados desde junio del 2020.

Para el año entrante, los especialistas prevén que la fluctuación del Índice de Precios al Consumidor estará de nuevo en el rango objetivo de 3.70%, una tasa que también incorpora un tercer mes consecutivo al alza.

Este ajuste consistente en las expectativas fue un factor a considerar por la Junta de Gobierno del Banco de México, que el jueves pasado decidió elevar la tasa en 25 puntos para llevarla a 4.25%; en lo que fue el primer incremento del rédito en 24 meses.

De acuerdo con los resultados recabados, la mayoría de los especialistas considera que el tipo de cambio promediará al cierre del año en 20.35 pesos; esta proyección muestra un ajuste al alza sobre los 20.49 pesos por dólar previstos el mes pasado.

Si aciertan con estas previsiones, los expertos consultados anticipan que la tasa de fondeo interbancario promediará al cierre del IV trimestre en 4.86 puntos base. 

Calibrando rebote del PIB y regreso  

Los especialistas elevaron su expectativa de crecimiento para el Producto Interno Bruto (PIB) a 5.58%, con lo que se completa un séptimo ajuste mensual al alza.

El nuevo pronóstico está lejos del 3.74% que tenían al iniciar el año y se ubica como la tasa más alta esperada para el crecimiento económico.

La nueva estimación promedio del PIB que tienen los especialistas del sector privado, se encuentra arriba del nivel que tiene la expectativa revisada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que está en 5%; está debajo del 6.5% que anticipa la Secretaría de Hacienda y se encuentra arriba del escenario central que tenía Banxico en marzo pasado, que estaba en 4.8 por ciento.

Fuente: El Economista