Francia y México firmaron este jueves una declaración de intenciones para reforzar su cooperación bilateral en la lucha contra el tráfico de bienes culturales, un flagelo que afecta especialmente al arte precolombino.

“La recuperación de los bienes culturales de México es una gran causa parar nosotros”, dijo el canciller, Marcelo Ebrard, después de haber firmado el documento en París junto a su homólogo francés Jean-Yves Le Drian.

“Este convenio nos va a permitir a los dos países informar a todo el sector que confluye entorno a los bienes culturales de cuales son las reglas que se deben de observar”, añadió Ebrard durante una conferencia de prensa conjunta.

Más concretamente, los dos países acordaron reforzar sus canales de discusión. México, además, suministrará una lista de bienes que pueden ser objeto de tráfico, detalló a la AFP un funcionario de la cancillería francesa.

“Se trata de ayudar a hacer un inventario de objetos y alimentar la base de datos de Interpol sobre los objetos culturales robados”, agregó esta fuente.

El tráfico de antigüedades y obras de arte es “un flagelo para los países de origen y financian el crimen organizado, incluso el terrorismo”, indicó el funcionario.

El tráfico ilícito de bienes culturales genera cerca de 10,000 millones de dólares al año, según la Unesco.

Desde hace unos años México intenta recuperar su patrimonio histórico en manos de colecciones privadas en todo el mundo, pero ha tenido grandes dificultades para recuperar piezas en Francia debido a su legislación.

Pese a las protestas de México, la casa Christie´s celebró en febrero en París una subasta de 40 piezas prehispánicas de manos privadas europeas, que recaudó un total de 2.53 millones de euros (unos 3 millones de dólares).

Fuente: El Economista