La consulta popular se ha desarrollado desde las 8:00 horas y, al respecto, algunos personajes políticos han emitido comentarios contra la realización del ejercicio, por considerarlo un derroche de presupuesto e, incluso, una «farsa», además de no atender las crisis que atraviesa el país.

Tal es el caso de Jesús Zambrano, dirigente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), quien consideró que la consulta era una y un derroche.

«La llamada consulta popular es una farsa, una más de las que ya estamos acostumbrados a padecer. La ciudadanía no se merece que la engañen. Estamos viviendo una crisis económica, social y de salud catastrófica, y el presidente Andrés Manuel López Obrador se empeña en sus obsesiones y caprichos. Necesita tantear terreno para su próxima consulta del 2022, para pretender prorrogar su mandata un sexenio más”.

Otra personalidad que se pronunció en contra de la consulta fue Marko Cortés, dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), pues aseguró que el ejercicio se realizó a pesar de la pandemia de covid-19.

«Sin importar todas las alertas por la creciente ola de covid-19, del cual también fui contagiado, el gobierno federal prefirió seguir con el espectáculo presidencial mal gastando 500 millones de pesos para su consulta inservible», destacó a través de un comunicado.

Cortés acuso que si el presidente López Obrador quisiera llevar ante la justicia a cualquier servidos público, debería presentar las pruebas necesarias ante la autoridad competente. 

Agregó que “es lamentable que el gobierno utilice la consulta popular como distractor frente a los grandes problemas que no pueden resolver como la crisis sanitaria, el enorme desempleo, la falta de medicinas y la expansión de la delincuencia organizada en todo el territorio nacional”.

Durante la sesión permanente del Instituto Nacional Electoral (INE)Ruth Salinas, representante de Movimiento Ciudadano, dijo que Morena manipuló el ejercicio ciudadano para hacerlo pasar como un juicio a expresidentes.

Abundó que “a los expresidentes les decimos: desayunen tranquilos, no van a ser enjuiciados”, debido a que la pregunta a la que están llamados a votar más de 93 millones de mexicanos es sobre si se está de acuerdo en que se esclarezcan decisiones de actores políticos del pasado.

Por su parte, la diputada Guadalupe Almaguer, representante del PRD, dijo que “ante la falta de credibilidad de la sociedad en su consulta mentirosa y a sabiendas que su consulta será un fracaso, no por la organización por parte del INE, sino porque la ciudadanía sabe que es una pregunta sin sentido, que es una farsa; Morena, Mario Delgado y López Obrador buscan todo el tiempo culpable”.

A su vez, Ángel Ávila, también del PRD, señaló que “esta consulta no va a servir absolutamente de nada, el capricho del presidente costará millones de pesos y el resultado final va a ser cuestionado por los propios que los promovieron”.

Por su parte, la representación del PRI ante el INE, manifestó que se trata de un “desperdicio” de recursos y con los 500 millones invertidos en su organización, se pudieron comprar medicinas o atender la petición de los padres de niños con cáncer.

A su vez, el PAN indicó que la consulta no es para juzgar a expresidentes, por lo que, aunque se alcanzarán los más de 37 millones de pesos para la vinculación, ésta no tendría efectos en los extitulares del Ejecutivo, por lo que lo consideró una farsa.