Que Ricardo Anaya se presente ante el juez, “que dé la cara, que no me eche la culpa, ¡que no sea marrullero!, se le hace fácil decir me persiguen. Es una maniobra politiquera. Que vaya y declare, y que demuestre que no recibió dinero”, respondió el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Al referirle que aquél lo responsabiliza de una supuesta persecución, el mandatario respondió tajante: “No tengo nada absolutamente que ver. No tengo nada que ver con la Fiscalía General de la República (FGR) ni con los jueces y a los testigos no los conozco.”

El tabasqueño se dio tiempo, en su conferencia de prensa matutina, para diseccionar los escándalos en los que participaron no sólo Ricardo Anaya, sino Javier Lozano y Ernesto Cordero en torno al señalamiento de lavado de dinero, por parte del ex candidato presidencial panista, que derivó en una denuncia ante el Ministerio Público y ahora con la de Emilio Lozoya, quien sostiene que dio dinero a Anaya y legisladores de Acción Nacional para aprobar la Reforma Energética.

Así abundó sobre la denuncia de Ricardo Anaya, quien ahora se victimiza como perseguido político:

“Se le juntaron estas denuncias. No estoy acostumbrado a decir mentiras. Se le hizo fácil decir ‘me está persiguiendo Andrés Manuel”. Y como dijera su camarada del bloque conservador (Vicente Fox): ¿Y yo por qué? No tengo que ver absolutamente. Pensó que sintiéndose perseguido la iba a librar. Muy mal, muy mal ese proceder”.

Ante la actitud del panista, que pretende ser candidato presidencial por ese partido en 2024, López Obrador respondió con ironía. “No afecta ir a la cárcel cuando se es inocente. Al contrario de sentirse mal, se fortalece.”

Conocedor de la política y los políticos adujo que Ricardo Anaya fue ejemplo: “¿Cuál sería la lección? Que no hay que estar pensando que la política es para encaramarse en cargos sin escrúpulos morales de ninguna índole. No es buscar el poder por el poder. Que los jóvenes lo internalicen: no se puede hacer política sin ideales, sin principios, incluso atropellar a todo aquel que se atraviese. Hay que tener principios, hay que tener ideales.”

La reacción de Anaya, observó el presidente, se deriva de un pleito interno entre panistas. En mancuerna Javier Lozano y Ernesto Cordero -ambos del círculo cercano a Felipe Calderón- denunciaron al queretano por lavado de dinero, al incrementar su fortuna a 300 millones de pesos de forma, al día de hoy, inexplicable.

“Se pelearon. Y no deberíamos estarnos ocupando de esto, porque los medios de comunicación -no todos- son como momias, por eso debemos informar porque es un mundo al revés.

“Este señor -señaló a la pantalla- cómo se llama-, ah, Javier Lozano fue secretario de Trabajo con Felipe Calderón, ¿se acuerdan del ciudadano chino-mexicano (Zen Li Yegon)? Fue el que también expulsó a Napoleón Gómez Urrutia, se peló con el PAN del que también fue senador del PAN y luego se pasó al PRI y se convierte en vocero del PRI, y dijo que yo estaba recibiendo dinero del gobierno ruso.”

También se proyectó un extracto de una entrevista a Ernesto Cordero, afuera del Ministerio Público Federal, argumentando la denuncia por lavado de dinero contra Anaya.

“Este señor se convirtió en opositor del señor Anaya candidato PAN.”

Así el presidente expuso que la denuncia de Ricardo Anaya es su contra es falsa y mentirosa. Y reiteró que ella obedece a las denuncia de panistas y ex panistas, y a la declaración del ex director de Pemex.

Fuente: La Jornada