Francisco Garfias

El video de Ricardo Anaya salió tempranito. Antes de la mañanera. Era su respuesta a la petición que le hizo López Obrador para que se presente este jueves en el Reclusorio Norte y responda a las acusaciones que le hizo Emilio Lozoya de recibir sobornos a cambio de aprobar la reforma energética.

El panista tomó la palabra. Promete ir al reclusorio a condición de que sea el mismo día, a la misma hora, ante el mismo juez, que sus hermanos, Pío y Martín. A los López Obrador los grabaron cuando recibían fajos de billetes dizque para “el movimiento”.  

Otra condición es que le den el mismo trato que a Pío y a Martín y que se valoren las pruebas de la misma manera.  

“De ellos hay video recibiendo dinero en efectivo. Las acusaciones contra mí son un invento tuyo en la boca de Lozoya. Por eso no hay pruebas”, le dice al Presidente.

Y le preguntó, hablándole de tú: “¿No será que no puedes proceder en contra de tus hermanos porque el dinero que están recibiendo en esos videos era en realidad para ti?”. 

El mensaje de Anaya desquició al Presidente. Perdió el control. Su respuesta fue un alud de calificativos: “chueco”, “hipócrita”, “mañoso” .

“Sabe muy bien que yo no persigo a nadie. No soy de malas entrañas. No odio. No soy igual a ellos. De manera mañosa me echa la culpa para buscar protección. Es como el que le arrebata la bolsa a una señora y empieza a gritar: ‘Al ladrón, al ladrón, al ladrón’. Que asuma su responsabilidad”, pidió López Obrador.

Agregó: “En el caso de mis hermanos, igual, que la autoridad competente actúe. Yo no tengo que ver con la Fiscalía. Ya no es el tiempo de antes, en que el Presidente le ordenaba al procurador lo que tenía que hacer”, aseguró.

En ese momento me asaltó la duda. Si no es “el tiempo de antes”, entonces, ¿por qué la FGR  no ha actuado frente a la evidencia de los videos? ¿No lo hace porque es autónoma o porque los hermanos se apellidan López Obrador? ¿Usted qué cree…? Naaa, no sean malpensados. Seguro que eso nada tiene que ver.

El round de ayer lo ganó claramente Ricardo Anaya. Él llevó la iniciativa. Logró que el Presidente cayera en la provocación y reaccionara con calificativos. 

Horas después de la mañanera, los súbditos de Palacio intentaban hacer un control de daños.  

El exdiputado Mario Delgado, presidente de Morena, sacó otro video para denostar al panista. Casi se muerde la lengua cuando dijo que Anaya piensa que vivimos en los “tiempos de antes”, cuando se fustigaba a los opositores y desde las instituciones se fabricaban delitos. 

“Hoy sale a acusar a nuestro Presidente de que lo quiere meter a la cárcel, y a decir que no le tiene miedo. No es al Presidente al que debe tenerle miedo, sino a su pasado oscuro, lleno de corrupción, moches y oscuritos que hoy salen a la luz. ¿Si no es culpable de ningún delito, por qué abandona el país?”, se preguntó.

La respuesta la dio Damián Zepeda: no hay condiciones para un juicio justo. 

¿O será que ya se erradicó a jueces como Delgadillo Padierna, quien se sirvió de una licencia falsa para meter al bote Rosario Roblesso pretexto de riesgo de fuga? Es pregunta.

* La FGR respondió también a presiones del PAN que le exigía entregara la carpeta de investigación a los abogados de Anaya.  Los chicos de Gertz subieron a redes una extraña “versión pública” del expediente. 

El documento dice que a Anaya se le entregaron 6 millones 800 mil pesos para que votara por la reforma energética “que privatizaría la producción petrolera mexicana a favor de empresas extranjeras, como Odebrecht”. 

Habla de dos testigos que afirman haber visto a Ricardo visitar las oficinas de Lozoya, cuando era director de Pemex. 

Respuesta breve de Anaya: “Mi voto fue ocho meses antes de la supuesta entrega. Llevaba seis meses de no ser diputado cuando supuestamente ocurrió. ¿Un voto a favor es prueba de que se recibió un soborno? ¡Qué locura!”.

* Lo único que ha logrado López Obrador con sus persistentes ataques a Anaya es que los azules cierren filas para defenderlo. Les construye un candidato presidencial que no encuentran. Anaya es el militante panista más conocido. Lo superan Felipe Calderón y Fox, pero ya no son del partido.

Diputados y senadores de Acción Nacional —incluidos los coordinadores— amenazaron con trasladarse a la Fiscalía a exigir la entrega de la carpeta a los defensores.

“Es un derecho y esto muestra una evidente persecución política”, dijeron en un comunicado.

El senador Damián Zepeda califica la persecución a Ricardo de ataque institucional al PAN. “Muestra un gobierno autoritario que quiere reprimir a un líder opositor”, dijo.

Publicado en excelsior