Francisco Garfias

Dos horas veinte minutos estuvo secuestrado el Presidente por maestros de la sección siete de la CNTE, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. No pudo asistir a la mañanera. Maestros rebeldes, médicos que han sido despedidos, familiares de presos y hasta madres de desaparecidos, impidieron que su camioneta avanzara hacia las instalaciones de la Séptima Región Militar.

Cualquier cosa pudo haber pasado en ese lapso en las narices del Ejército. Nadie se movió para liberar al Presidente. Son las instrucciones que él mismo dio de no responder a “provocaciones”. ¿Aunque el jefe de la nación corra peligro? Es pregunta.

López Obrador, visiblemente molesto, confrontó a los maestros. Bajó el vidrio de la camioneta Suburban en la que viajaba para pedirles que lo dejaran pasar. Les dijo a los inconformes: “No acepto el chantaje. Primero me respetan y luego hablamos”. Sus palabras nos recordaron el larguísimo bloqueo de avenida Reforma en el 2006, para protestar por lo que él aún llama el “fraude electoral” que llevó a Felipe Calderón a la Presidencia. ¿Ese bloqueo también fue “chantaje”? Es pregunta.

*La CNTE asegura que se suspendieron las pláticas que sostenían en Palacio Nacional. La última se celebró en diciembre de 2021. Delfina Gómez, titular de la SEP, explicó que las negociaciones se detuvieron por la pandemia. “No es posible una situación de tener como rehén a alguien”, comentó la maestra, en la reunión plenaria de los senadores de Morena.

El propio Grupo Parlamentario de Morena hizo público un pronunciamiento para rechazar la actitud del “grupo de personas” que bloquearon el convoy presidencial. “Es un Presidente cercano a la sociedad que no ha hecho uso del aparato de represión que acompañaba a los anteriores gobiernos… creemos injusta esta acción que lo detuvo”, señala el documento.

*Los maestros quieren una “mesa resolutiva”. Gritaban consignas en contra de la 4T: “Antes decía que todo cambiaría, pero mentira, mentira, es la misma porquería”. Vandalizaron, incluso, una camioneta que formaba parte del convoy. Al gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, no lo bajaban de corrupto.

La demanda de los maestros es la abrogación de la reforma educativa. Dicen que ese compromiso no se ha cumplido.  Reclaman también la reinstalación de compañeros despedidos y una solución a su fondo de ahorro. Más tarde, ya en San Cristóbal de las Casas, el Presidente amplió sus comentarios sobre el caso. Señaló: “no son buenos modos, siempre los hemos atendido. Ellos tienen otros propósitos”.

Dijo más: “no tengo nada de qué avergonzarme. Al contrario, ayudamos a cancelar la mal llamada reforma educativa, se ha respetado al magisterio, no se les maltrata. Los que fueron despedidos con la reforma educativa ya están reinstalados”.

La CNTE, por cierto, rechaza el regreso a clases el próximo lunes. Según ellos, más de 80% de los padres de familia han dicho que no mandarán a sus hijos a clases presenciales. Aseguran, además, que alrededor de 60 maestros han fallecido por covid sólo en Chiapas.

*A mano alzada, los senadores de Morena propusieron al pleno de la Cámara alta a Olga Sánchez Cordero como presidenta de la Mesa Directiva. La obediencia ciega los llevó a aplaudir una decisión tomada en Palacio Nacional, en detrimento de las cuatro senadoras de Morena que estaban propuestas.

Ellas son Marybel VillegasAna Lilia RiveraImelda Castro y Berta Caraveo. Por semanas cabildearon para llegar a ese cargo, trabajaron duro. De nada sirvió.

Doña Olga no será una presidenta de consenso. El PAN anunció que buscará la Mesa Directiva. Exige alternancia en la presidencia de la Mesa Directiva. “Morena debe trabajar con alternancia y pluralidad, no bajo indicaciones del Presidente”, destacó la bancada azul en un comunicado.    

 *A Ricardo Anaya, acusado de recibir sobornos a cambio de aprobar la Reforma Energética, no se le han congelado las cuentas porque “no hay indicios” para proceder en este momento. Lo admitió el jefe de la UIF, Santiago Nieto, ante los senadores de Morena que lo invitaron a su reunión plenaria.

No quiso defraudarlos. Para devolverles el ánimo añadió unas palabras de consuelo: “seguimos trabajando en las investigaciones”. Otro invitado a la plenaria de ese grupo parlamentario fue el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero. También habló del caso Anaya:

Se trata, dijo, de un “caso de corrupción a nivel del Estado para entregar los bienes de la nación a cambio de recibir prebendas, de recibir dinero. Eso es, quizá, uno de los escándalos en contra de la integridad y del patrimonio de nuestro país más importantes”.

Publicado en excelsior