En un perfecto español parafraseando la letra de la canción: ¡México Lindo y Querido!, llegó procedente de Denver, Colorado, el nuevo embajador de Estados Unidos en México, Kenneth Lee Salazar, Ken Salazar, un político demócrata que se caracteriza por el uso de sombrero vaquero color blanco y una gran experiencia en el tema migratorio, el sector energético y el calentamiento global.

Poco después de las 19:00 horas, el exsenador y quien fuera secretario del Interior durante la administración Obama, arribó a la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), junto con su esposa, sus dos hijas, sus dos nietas y su yerno, para cumplir con el encargo del presidente de Estados Unidos.

Dijo que Joe Biden lo envío a México para asegurarse que los dos países tengan prosperidad y para trasmitirle al presidente Andrés Manuel López Obrador su compromiso de seguir trabajando juntos, así como la importancia que tiene la relación bilateral, que los llevará a que en conjunto conquisten la pandemia de covid-19.

Aseguró que es un privilegio y un honor que nunca olvidará ser embajador de Estados Unidos, tras recordar sus raíces mexicanas que le inculcaron sus padres cuando creció en un rancho sin luz y sin teléfono en el Valle de San Luis, con cabecera en el Río Grande del Norte.

Ken Salazar, quien fuera el primer embajador nominado por el presidente Joe Biden el 11 de agosto, rindió juramento el jueves 2 de septiembre ante la vicepresidenta Kamala Harris.

El ahora diplomático de 66 años reemplazará a Christopher Landau, quien dejó la Embajada el pasado mes de enero, tras la derrota electoral de Donald Trump.

El nuevo embajador designado de Estados Unidos sólo ofreció un mensaje, sin responder a preguntas de la prensa, debido a que será hasta el próximo martes cuando presente sus cartas credenciales al presidente Andrés Manuel López Obrador.