+ No hace mucho crearon un sistema de prestamistas (terroristas) alterno a los bancos

+ La vía para hacer terrorismo sicológico son las redes sociales en la Internet

Primera Parte

Luis Serieys Zárate

3/11/2021

Ciudad de México

Cuando un ser humano comienza a enfrentar problemas financieros por desempleo, accidentes, enfermedad o algún otro imprevisto, cualquier cuerda (aunque sea de un anzuelo de pesca) le parece un salvavidas del que se cuelgan sin saber que a la larga podrían vivir una pesadilla.

Un Sistema Financiero, principalmente de préstamos personales o de alguna tarjeta de crédito independiente, se creó y viralizó hace pocos meses logrando captar la atención de millones de personas que creen que pueden salvarse de sus problemas económicos, porque les ofrecen préstamos de hasta 20 a 100 mil pesos sin aval, sin garantía, sin revisar buró de crédito y sólo con presentar número de celular y credencial del Instituto Nacional Electoral (INE), resulta suficiente.

La pesadilla para quienes no logran resolver sus problemas financieros y siguen enfrentando la miseria, pobreza y otros problemas, inicia cuando bajan una aplicación, llenan una serie de formularios que los hacen llegar al final con una selfi y foto de su INE.

El siguiente paso es aceptar un préstamo que dependerá de su capacidad financiera, pero no será muy alto para que “vayan haciendo historial financiero” con alguna “empresa”. Ante la “felicidad” de recibir un préstamo en un máximo de cinco minutos, la gente no se percata que se trata de una trampa, hasta que reciben un depósito en su cuenta bancaria que, ¡oh, sorpresa!, tras solicitar mil pesos, sólo reciben poco más de 600 pesos con la promesa de no pagar intereses, pero nadie habla de los gastos de operación.

Este sistema financiero alternativo en Internet se esparce por las redes sociales, juegos, chats, sitios de música o películas y se componen por más de 50 aplicaciones, algunas de ellas interconectadas entre sí, que ponen “el cebo” para que sus víctimas se sienten “apapachadas” hasta que por alguna razón, no pueden entregar el pago leonino que recibieron y que en la primera operación sólo les otorgan 7 días para pagar.

Entre esas más de 50 aplicaciones “gratuitas” que puede una persona encontrar en Google Play o sus similares, se encuentran nombres como YumiCash, Préstamos Rápidos, Tala, Préstamos Crédito en Efectivo cash, CashCash, ConFiar, Préstamos efectivo Crédito seguro, Baubap, Joe Cash préstamos de dinero, Lana Plus, Préstamos Mercado, IPeso, Pesito, Gryphus Crédito, Cash Box, Money Man, Peso Fábrica y muchos más que aparecen en todo sitio en donde se proyectan anuncios comerciales.

Eso nos deja frente a un mercado de millones de mexicanos a los que les ofrecen una ilusión que, al final del túnel, los lleva a una pesadilla que incluye el uso de su información personal guardada en sus teléfonos celulares; a su vez, se utilizará para hacer “terrorismo sicológico” que, sobre todo a los jóvenes, les aterra porque los exhiben en las redes sociales como morosos.

Las fotos que usan estos “gánsteres” financieros, son de quienes se atreven a enfermar, accidentarse o simplemente no pueden pagar el prestamos con un descuento, por lo que podríamos decir que son gastos de operación que se reduce en algunos casos a más de 50 por ciento o, en el mejor de los casos, reciben los mil pesos, pero tienen que pagar poco más de mil 600 pesos.

Así la danza de los número crece al mismo ritmo que aumenta la cantidad del préstamo. Hay quienes ofrecen desde 500 pesos hasta 10 mil, 800 hasta 20 mil, 15 mil hasta 100 mil pesos y así, conforme va encontrando nuevas aplicaciones de préstamos personales. Cada una de ellas tienen sus propias características, aunque tienen algo en común: todas ejercen terrorismo en contra de quien se atreve a quedarse sin dinero y no les puede pagar.

Una persona que sufre un ataque cardiaco y se va al hospital, pero un familiar o persona cercana se entera del adeudo y se toma la molestia de avisar se encuentra en una situación complicada, solo recibe como respuestas: “LAMENTO LA SITUACIÓN POR LA QUE ESTÁN PASANDO. LAMENTABLEMENTE LA FINANCIERA NO COMPRENDE. ENTONCES SU PAGO SE NECESITA EL DÍA DE HOY”, esto en tres breves mensajes por WhatsApp.

Eso me lleva a pensar que estos usureros son capaces de presentarse en el hospital para cobrarle a un enfermo, sin importar que haya librado un ataque cardiaco y que sobresaltarlo de esa manera lo puede matar.

Otras característica que comparte todas estas aplicaciones de préstamos personales, es que el día anterior al que vence su plazo para pagar comienzan a enviar mensajes amenazantes como los que podrán ver en varias de las capturas de pantalla que acompañan estas líneas y que son bastante graves.

Preguntan si van a pagar, acompañada de una mentada de progenitora a la amenaza de que se utilizarán sus contactos para enviarles mensajes hasta que el “cliente” decida a pagar.

De esas amenazas podrán darse cuenta en otras capturas de pantalla que acompañan a esta primera parte de este ejercicio periodístico, que inició cuando recordé la forma en cómo actúan los prestamistas de barrio y los usureros que vemos, sobre todo en películas y series policiacas en donde presionan y rompen huesos a los deudores, aunque sin matarlos porque “LOS MUERTOS NO PAGAN”.

El que me parece más agresivo de los mensajes es uno en donde ponen la selfie tomada por el cliente al pedir el préstamo en una hoja titulada RIESGO DE EMBARGO INMINENTE, que se acompaña con la leyenda ¡ORDEN DE EJECUCIÓN DE EMBARGO CON EL USO DE LA FUERZA PÚBLICA¡, lo que me recuerda la forma de amenazar de aquellas compañías que al final del siglo XX e inicios del XXI, compraban carteras de deudores a bancos y tiendas departamentales para recuperar las “cuentas incobrables”, que llamaban al teléfono de casa o celular a cualquier hora de la madrugada.

Cabe destacar que los usureros de las aplicaciones tienen dos grupos de empleados: el primero, es el que se encarga de enviar amenazas por los chats de WhatsApp; el segundo, son los cobradores que envuelven al deudor endulzando el cobro con promesas de resolver el asunto si siguen sus instrucciones, tan sólo para venderles la extensión del tiempo para que realice su pago por una cantidad muy específica mil 618.20 pesos, por ejemplo.

Entre los usureros destaca un grupo de prestamistas que trabajan directamente a través de páginas web y que ofrece, al igual que los primeros, préstamos personales que inician con 15 mil pesos a pagar en 40 días. Aquí el problema es que para recibir el préstamo aprobado, primero tienen que depositarles 3 por ciento del monto, pero hay un detalle que representa un error, por ejemplo, en la cuenta de banco en que se recibirá el dinero, tendrán que pagar 10 por ciento para poder corregir el error.

Pero si paga ese 10 por ciento que, en el caso de los 15 mil pesos son mil 500 pesos a depositar con la promesa que todos los depósitos de devolverán junto con el préstamo, ahí viene un tercer problema: al “cliente vip” le venden el NIP para retirar el dinero, pidiendo que deposite ahora 20 por ciento del préstamo, 3 mil pesos en el caso de los 15 mil pesos.

Un grupo adicional que entró al juego de un mercado financiero alternativo, es el de las tarjetas de crédito independientes de las instituciones bancarias, de esas hasta ahora he encontrado pocas, pero al hablar con ejecutivos de bancos hay al menos una que ya consideran una competencia: las tarjetas de crédito tradicionales, aunque todas, las bancarias y las independientes, tienen en común que están afiliadas a grupos internacionales como son Visa y MasterCard.

Esas podríamos decir que son realmente un mercado que ayuda a los millones de mexicanos que se encuentran, por sus propios errores y por estafas sufridas, en el “Buró de Crédito” que impide al sistema financiero tradicional volver a confiar en ellos y les niegan por años o décadas el beneficio de acceder a créditos bancarios o de tiendas departamentales.

Hasta aquí llega ésta primera entrega sobre el Nuevo Sistema Financiero Alternativo que las redes sociales promueven con anuncios de empresas que afirman tener los permisos necesarios de las autoridades mexicanas para operar, aunque resulta que la recuperación de créditos con el terror sicológico como arma, no creo que sea una de las acciones que las autoridades financieras aprueben en nuestro país en donde se supone que lo más importante que se debe respetar son los derechos humanos.

serieys@hotmail.com